ECONOMÍA.- El tablero petrolero venezolano experimenta un movimiento táctico de alto nivel. Las corporaciones estadounidenses ExxonMobil y ConocoPhillips, que durante casi dos décadas mantuvieron una postura de confrontación legal con el Estado venezolano, han enviado ejecutivos y equipos técnicos al país para reevaluar la posibilidad de establecer nuevas alianzas petroleras.
Este acercamiento ocurre en un contexto de cambio de postura, luego de que inicialmente ambas firmas rechazaran invitaciones previas de la administración estadounidense para invertir en la recuperación del sector nacional. Según un reporte de The Wall Street Journal (WSJ), la intención es “explorar” oportunidades de negocio para evitar quedar fuera de la actual coyuntura energética.

El peso de la historia: Expropiaciones y litigios
El eventual regreso de estos gigantes no es una decisión sencilla. Las memorias de 2007, cuando ambas empresas abandonaron el país tras la nacionalización de sus activos bajo el gobierno de Hugo Chávez, siguen pesando en sus departamentos legales.
ExxonMobil: Abandonó el proyecto Cerro Negro y se enfrascó en litigios internacionales. A principios de 2025, el CIADI (Banco Mundial) revocó una decisión previa, respaldando a Venezuela en una disputa de 1.400 millones de dólares, lo que añade una capa de complejidad jurídica al escenario actual.
ConocoPhillips: Mantiene una de las disputas más agresivas, reclamando cerca de 12.000 millones de dólares por la expropiación de sus activos. Para intentar cobrar esta deuda, la firma ha tomado control de infraestructuras estratégicas de PDVSA, como muelles y almacenes en Bonaire y San Eustaquio.
El factor Guyana: Una competencia vecina
Mientras evalúa a Venezuela, ExxonMobil ha consolidado a Guyana como su “joya de la corona”. Desde 2015, la firma ha descubierto más de 30 yacimientos en aguas guyanesas, proyectando cifras de producción asombrosas:
2025: Se estima superar los 900.000 barriles diarios (bpd).
2027: El objetivo es alcanzar más de 1,2 millones de bpd, posicionando a Guyana como el país con mayor crecimiento petrolero del mundo.

Incertidumbre política y garantías jurídicas
Pese al interés técnico, las preocupaciones por la seguridad jurídica son persistentes. Analistas y consultores locales que se han reunido con representantes de firmas internacionales destacan que los sucesos políticos del pasado 3 de enero han generado nuevas dudas sobre la evolución institucional del país.
No solo las grandes petroleras están en movimiento; firmas de hidrocarburos de diversos tamaños están enviando delegados para evaluar proyectos, principalmente en las áreas de petróleo y gas. Sin embargo, para Exxon y Conoco, el camino es más estrecho.
Negociaciones complejas en el horizonte
Expertos del sector estiman que cualquier contrato nuevo estará condicionado por la resolución de los reclamos financieros del pasado. ConocoPhillips ha sido enfática en que no abandonará sus demandas pendientes. Por tanto, el retorno de estos capitales requerirá una ingeniería diplomática y financiera que permita saldar deudas antiguas antes de perforar nuevos pozos.
Venezuela representa una oportunidad de recuperación económica, pero para los “gigantes de Texas”, el regreso al suelo venezolano será, ante todo, una partida de ajedrez jurídico donde la confianza es el recurso más escaso.