Internacionales.– El presidente de los Estados Unidos Donald Trump viajará este miércoles a China en un intento por ganarse al gigante asiático, que le ha dejado claro que «con China se juega limpio y claro» y no con discursos ambiguos.
La reunión entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump se llevará a cabo el jueves en un ambiente lleno de expectativas y dudas por la posible reacción del mandatario chino ante la manera tan «elocuente» como la Casa Blanca quiere acercarse a la primera potencia comercial del mundo. Para ello, la estrategia es llegar a Asia con líderes de bancos, gestoras, empresas de pagos o del sector de los semiconductores, que se sumarán a la delegación estadounidense.
De hecho Trump tendrá como su «apoyo» empresarial al multimillonario Elon Musk. Además se conoce que entre los anuncios que haría el mandatario estadounidense está la venta de 500 aviones de la marca Boeing.
Entre los empresarios que acompañarán a Donald Trump en su visita oficial a China destacan Elon Musk y Tim Cook. Además se espera que el tema comercial no sea el único planteamiento de la visita. También está previsto abordar la situación sobre Taiwán, que es territorio chino, sobre tecnología y la estabilidad estratégica entre Washington y Pekín.
¿Cuál es la estrategia real?
Como se sabe, la Casa Blanca tiene una imperiosa necesidad de llevar las relaciones con Pekin de manera «positiva» ante la demostrada capacidad del gigante asiático de asumir el poder comercial y de otras áreas en el planeta.
Sin embargo, la estrategia Trump, según diarios expertos en el tema geopolítico, sería «intentar que se disparen las compras de productos estadounidenses, los agrícolas, y en especial la soja». En este sentido, los EEUU estaría ampliando sus adquisiciones de minerales y materias raras. Y para eso ha propuesto una especie de junta de inversión y comercio.
China, por su parte, mantiene su filosofía del respeto internacional y por ello quiere estabilidad, en todos los campos, incluyendo las relaciones bilaterales. Además exige que se levanten los aranceles impuestos por la administración Trump y parar las restricciones que impone EEUU a las compras de chips y de tecnología avanzada.
También solicita que se acaben las tensiones con Teherán y se reabra el Estrecho de Ormuz, de donde sale un porcentaje muy notable del crudo consumido en la potencia asiática. Y quiere que Washington deje de vender armas a Taiwán.
Agencias.
EL REGIONAL DEL ZULIA.