INTERNACIONAL

Una turba quema vivos a tres hombres acusados de secuestrar y asesinar a un niño de 11 años en una aldea

  • Los hombres habrían acabado con la vida del pequeño tras no poder pagar la familia el rescate que le pidieron

La Policía ya los tenía capturados después de que varios habitantes los entregaran tras acusarlos del secuestro y asesinato de un niño de 11 años. Los agentes solo debían trasladarlos al juzgado correspondiente, para que resolviera si ordenaba su ingreso en prisión preventiva, tal como establece la ley ordinaria. Sin embargo, en algunas partes de Guatemala impera la misma ley que se aplicó en ‘Fuenteovejuna’ en 1476, tal como sucedió entre la aldea Canich y el centro del municipio de Colotenango, a 300 kilómetros de la capital del país y cercano a la frontera con México. Allí, en la noche de este lunes, una turba de 6.000 personas decidió que los tres capturados no iban a enfrentarse a la justicia, sino a su ‘justicia’, por lo que, tras vapulearlos, les rociaron con gasolina y los quemaron vivos hasta que murieron calcinados.

No conformes con este crimen, varios pobladores acudieron a la vivienda de uno de los supuestos secuestradores y también la prendieron fuego. Todo ello a vistas de los agentes de la Policía Nacional Civil que no pudieron hacer absolutamente nada por salvar la vida de los tres hombres, dos de 24 y uno de 38 años, cuyos cuerpos quedaron irreconocibles.

Según ha informado la Policía, los tres hombres habían secuestrado el 11 de agosto al niño cuando se dirigía a la escuela a estudiar. Los secuestradores enviaron una foto del menor vigilado por uno de sus captores armado con una escopeta para exigir a su familia 100.000 quetzales (13.300 euros) por su rescate. Sin embargo, los padres solo lograron reunir la mitad de esta cantidad económica que llegaron a entregarl, si bien los secuestradores no se conformaron y reclamaron la otra mitad a cambio del niño.

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Al no poder pagar todo lo que exigían, los secuestradores asesinaron al niño y lo enterraron en una fosa séptica de aproximadamente tres metros, donde fue encontrado su cuerpo. Según ha indicado el ministro de Gobernación de Guatemala, David Napoleón, la familia nunca acudió a pedir ayuda a las fuerzas de seguridad ni interpuso ninguna denuncia. Tras conocerse que el menor no había sido liberado, según la versión de la Policía, un grupo de pobladores de diferentes caseríos buscaron e identificaron a los delincuentes originarios de Colotenango. Posteriormente, los entregaron a la Policía y cuando ésta se disponía a conducirlos hacia los juzgados, fueron arrebatados por la turba que golpeó y quemó vivos a los tres hombres.

La prensa local detalla que los pobladores tampoco han permitido a los agentes policiales realizar diligencias en el sector, mientras que el cuerpo del niño ha sido entregado a la madre. Por ello, la Policía señala que, debido a la situación violenta que se dio en el lugar, únicamente han podido documentar con fotografías la escena del hecho, por lo que no han podido efectuar ninguna detención de las personas que decidieron matar a los tres supuestos secuestradores. La Fiscalía Distrital de Huehuetenango es la encargada de investigar el caso, aunque como suele suceder habitualmente en este tipo de linchamientos públicos, es probable que no todas las personas responsables resulten detenidas.

Fuente………El Mundo

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