Trabajo Especial. — Este 11 de mayo de 2026 se cumplen 100 años de producción petrolera en Lagunillas, ubicada en la Costa Oriental del estado Zulia.
Todo comenzó en 1926, cuando la Venezuela Gulf Oil Company exploraba posibles yacimientos petrolíferos en las riberas del Lago de Maracaibo.
Sin pensar que sería el tercer hallazgo de crudo de gran relevancia en esta subregión —como lo fueron El Zumaque 1 en Mene Grande aquel 1914 y el Barroso II en Cabimas en 1922.
Cuatro años después del reventón en La Rosa, en Lagunillas ya se hablaba entre los moradores sobre el pozo Lago N° 1, que vendría a cambiar la geopolítica en esta tierra bendita.
Una nueva transformación económica y social se avizoraba para esta población. La construcción del Dique Costanero Bolívar de 47.1 kilómetros de largo en la década de los 30 y la desaparición de aquellos palafitos construidos sobre pilotes hincados en el fondo del gran Coquivacoa, tras el incendio de Lagunillas de Agua en 1939, marcaron un hito.

La construcción del muro contención permitió la localización de pozos petrolero después de Lago N° 1. (Foto: Raúl Arroyo Valera).
Así como también la llegada de obreros de otras regiones del país, inmigrantes, la edificación de campos petroleros y el surgimiento de una nueva urbe llamada Ciudad Ojeda (hoy en día Ciudad Urdaneta), serían parte de ese cambio drástico gracias a la era petrolera.
¿Cómo se consolidaron los hechos para llegar a 100 años de producción petrolera en Lagunillas? Y ¿Cuál es el futuro que se vislumbra para la entidad lagunillense? Estas son las respuestas.
Lagunillas y un siglo de historia
Mientras los navegantes pescaban y otras familias se dedicaban a la actividad agropecuaria, se confirmaba la existencia del «oro negro» en Lagunillas con la perforación de Lago N° 1, luego de un año de arduo trabajo de exploración y extracción.
El periodista Luis Gerardo Leal, ligado al campo petrolero en el área comunicacional, publicó una investigación en su portal “El Zaguán” sobre el desarrollo de la actividad económica local.
Según los datos obtenidos, el 19 febrero de 1925 la Venezuela Gulf Oil Company inició los trabajos de exploración y extracción del crudo en el suroeste, por la iglesia de madera del antiguo poblado Lagunillas de Agua, muy cerca de Muelle Sur.

Cerca del Muelle Sur fue perforado Lago N° 1, el primer pozo petrolero de Lagunillas. (Foto: Raúl Arroyo Valera).
Leal relató en el documento digital que, a pesar de los desafíos técnicos, las fuertes lluvias, problemas con válvulas y falta de insumos, los obreros lograron perforar a dos mil pies de profundidad extrayendo del subsuelo piedras de alquitrán; era un signo infalible sobre la existencia de hidrocarburos en esta parcela del lago.
Luego de 12 meses, Venezuela Gulf Oil Company finalizó la perforación de Lago N° 1 superando la prueba de producción.
Sobre esto, el comunicador lagunillense argumentó que el pozo petrolífero produjo para ese entonces más de 1,500 barriles diarios de crudo pesado de 18.3 grados API.
A partir de 1926, Lagunillas teje su propia historia petrolera avasallante de la mano de gente trabajadora dispuesta a seguir sacando crudo para el desarrollo urbanístico, industrial y metalmecánico de la nueva «taza de oro» de la COL.
“En Lagunillas se construyeron tanques, muelles, líneas de carga, vías petroleras y otras empresas internacionales como Standard Oil of California (Chevron Corporation), Venezuela Oil Concessions (Shell) y Creole (ExxonMobil) expandieron la explotación en el rico Campo Costanero Bolívar”, destacó Leal.

Lagunillas de Agua. (Foto: El Zaguán).

Se construyeron muelles petroleros. (Foto: Raúl Arroyo Valera).

Tanques petroleros para el almacenamiento de crudo. (Foto: Raúl Arroyo Valera).
Por su parte, el cronista de Lagunillas y politólogo, Francisco Chávez, relató que “de inmediato, la atención de las petroleras se centró en esta zona pantanosa”.
Como parte de los 100 años de producción petrolera en Lagunillas, Chávez detalló que la construcción del Dique Costanero Bolívar tuvo el fin de contener el agua del lago para la extracción de otros pozos.
Esa fue la mayor obra de la época, que hasta la fecha se mantiene como protectora de las instalaciones petroleras y de las nuevas generaciones.
Además, se edificaron campamentos petroleros para los trabajadores extranjeros, viviendas para el personal venezolano que formó parte de la nómina de la empresa, escuelas, áreas recreacionales y comisariatos.
Producción petrolera y sus sindicatos
Es así como Lagunillas pasaba de ser un poblado pesquero a dar pasos fuertes en la industrialización petrolera y, con ella, en las luchas sindicales.
Pedro Alejandro Parada, expresidente del Sindicato Petrolero de Lagunillas, dijo que las empresas transnacionales se dieron cuenta de que Lago N° 1 era una mina y decidieron ampliar la explotación del crudo en otras áreas, pero necesitaban mano de obra calificada.

Pedro Alejandro Parada, expresidente del Sindicato Petrolero de Lagunillas. (Foto: Raúl Arroyo Valera).
De igual manera, manifestó que trabajadores zulianos y foráneos provenientes de Táchira, Trujillo, Mérida, Falcón, Carora y otras regiones se sumaron a la producción petrolera de ese entonces.
Ante este movimiento migratorio, Parada sostiene que la masa laboral comenzó a organizarse para crear un movimiento en defensa de los trabajadores para concretar beneficios como vivienda, salud, educación y protección social, naciendo así las primeras luchas sindicales en Lagunillas.
Para Jairo Ollarves, actual presidente de Sinutrapetrol, no solo se celebran 100 años de producción petrolera que trajo consigo riquezas, sino que se reivindica “la progresividad histórica de una lucha sindical que ha mutado de la resistencia básica a la dirección estratégica de la industria”.
Ollarves considera que, sin duda alguna, este fue el motor que transformó a Lagunillas en un polo de desarrollo urbano e industrial sin precedentes.

Jairo Ollarves, actual presidente de Sinutrapetrol. (Foto Raúl Arroyo Valera).
“Se consolidaron infraestructuras, redes eléctricas y sistemas de salud que nacieron para el trabajador”, recalcó con firmeza, haciendo referencia a las conquistas históricas en tierras lagunillenses.
“Desde la Huelga de 1936 hasta la actualidad, el movimiento sindical ha logrado justicia contractual reivindicativa».
«Por ejemplo, la transición de la explotación transnacional al reconocimiento del trabajador como sujeto social; beneficios que hoy son ley, como las utilidades, la seguridad industrial y el bienestar familiar”, añadió.
Ollarves afirma que los sindicatos petroleros asumen un nuevo modelo desde Lagunillas que, además de defender el salario, garantiza que los pozos petroleros estén activos bajo estándares de eficiencia y ética profesional.
“Los trabajadores de Lagunillas no damos un paso atrás. Somos la fuerza, la técnica y la voz que garantiza que el petróleo siga siendo el corazón de la patria, pero con justicia social como bandera”, finalizó el sindicalista.

Los taladros petroleros, Ícono histórico de la actividad petrolera en Lagunillas. (Foto: RRSS).
Lagunillas y su potencial económico
Sin duda alguna, Lagunillas se convirtió en un punto estratégico debido a la creciente actividad petrolera desde 1926.
Con el pasar de las décadas, la mitad de la población llegó a depender de esta economía monoproductora y monoexportadora.
A juicio de Wilfredo Terán, economista de la Costa Oriental del Lago, “Lagunillas se transformó en el centro económico de la COL en cuanto a contratistas, especialistas, conocimientos, infraestructura y la gran cantidad de pozos en el lago”.

Wilfredo Terán, economista de la Costa Oriental del Lago. (Foto: Raúl Arroyo Valera).
“En Lagunillas se estableció el mayor parque de empresas metalmecánicas en Latinoamérica para ofrecer mantenimiento a las instalaciones”, detalló.
Por otro lado, considera que en esta área petrolera todavía queda mucho «oro negro» bajo el subsuelo, pero se requiere una cuantiosa inversión para extraer el crudo pesado de las profundidades.
“Extraoficialmente se habla de que en Lagunillas solo se ha explotado el 30 por ciento del crudo, lo que equivale a entre 27 y 30 mil millones de barriles de petróleo desde 1926”, interpretó.
En cuanto a una posible llegada de inversiones, Terán proyecta que cerca de 20 mil trabajadores podrían ser absorbidos por las contratistas para fortalecer la producción.
El auge petrolero de 100 años hizo que Lagunillas cambiara de rostro: de un asentamiento de palafitos a una ciudad industrial que se niega a morir.
Raúl Arroyo Valera / @arroyoraul30
Foto: Raúl Arroyo Valera ( 100 años de producción petrolera en Lagunillas)
Foto: El Zaguán