Nacional.- Tras los bombardeos registrados la madrugada de este 3 de enero por parte de fuerzas militares de Estados Unidos en al menos cuatro estados de Venezuela, no se ha ofrecido oficialmente una cifra de heridos o muertos.
Sin embargo fotografías colgadas en las redes sociales muestran la destrucción material que dejó la ofensiva aérea ejecutada por el Gobierno estadounidense en la parroquia Catia la Mar, en el estado La Guaira, donde en parte de las edificaciones multifamiliares del sector “La Soublette”, el ataque dejó una estela de destrozos materiales. Paredes desplomadas, techos colapsados y los restos de lo que fueron hogares venezolanos.
Aunque la prensa nacional no tiene información preciso sobre las cifras de fallecidos ni testimonios de los afectados, medios de comunicación como Globovisión han reportado muerte de civiles, destacando también las declaraciones de usuarios de las redes sociales identificado como Eduardo Piñate, que al parecer es un vocero del PSUV de la zona, y que escribió en su cuenta de Instagram :»Este es el resultado de la política de cambio de régimen del imperialismo que quiere adueñarse de nuestros recursos naturales y esclavizar a nuestro pueblo».

NYT:Una civil muerta
Pese a la incertidumbre en cuanto al balance de las víctimas de los ataques la vicepresidenta Delcy Rodríguez, designada por el Tribunal Supremo de Justicia como presidenta interina, confirmó que hubo víctimas mortales entre soldados y civiles durante la agresión; mientras la prensa norteamericana entre ella, el The New York Times, aseguran que hubo al menos 40 personas fallecidas, entre civiles y militares, precisando que tras el impacto de un misil en un edificio residencial en la ciudad de Catia La Mar, perdió la vida una anciana de 80 años y dejó a varias familias sin vivienda.
También se puede resaltar que en una entrevista con New York Post, el mandatario de EE UU, Donald Trump, dijo que muchas esas víctimas eran «cubanos» que «estaban protegiendo al presidente Maduro» y fallaron durante la operación, que involucró a más de 150 aeronaves militares.

Oenegés: Hay más de 90 heridos militares
En medio de ese vacío, los datos de la Red de Médicos en Venezuela, citadas por algunos portales informativos digitales, señalan un aproximado de 90 heridos militares: 60 en el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo y 30 más en el Hospitalito de Fuerte Tiuna. La asociación también advierte que varios fallecidos aún no han sido contabilizados.
En algunos chats de mensajería circuló una nota de condolencia por la muerte de Lenin Osorio Ramírez, hijo de Soraida Ramírez, la presidenta del Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos Humanos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idenna). En el obituario, que posteó el Idenna Táchira en sus historias de Instagram, se señaló que murió “víctima del ataque criminal de EE UU que hemos sido objeto la madrugada de hoy”.
La Red de Médicos precisa que en otros hospitales, como Magallanes de Catia, Domingo Luciani, Vargas, Rescarven La Carlota, Victorino Santaella y el Hospital Universitario de Caracas, no se registraron lesionados ni fallecidos.
Una visita realizada por periodistas de TalCual al Hospital Universitario de Caracas confirmó el hermetismo: el personal de vigilancia indicó que se habían dado órdenes de no ofrecer información sobre la posibilidad de que hubiera internados relacionados con los ataques. Todos los accesos estaban cerrados y no se admitían nuevos pacientes. Pese a ello, tres doctores del recinto asistencial aseguraron a este medio que no ingresaron casos asociados a los bombardeos de este sábado.
Por fuera de los hospitales militares, los registros de víctimas civiles eran limitados. Hasta el momento solo se había reportado un herido en el Hospital Pérez de León, un centro médico no militar. La ONG Médicos Unidos por Venezuela ofreció un panorama similar: “La información que se tiene es que solo en los dos hospitales militares de Caracas hubo movimiento de heridos y fallecidos, pero no se tiene un número confiable; el resto de los hospitales solo registró al Pérez de León con un herido”.
Estos reportes evidencian la ausencia de cifras oficiales fuera de los datos de las organizaciones médicas.