Sucesos.- Un hombre acusado de matar a sus tres hijos y a su hijastro admitió haber enterrado a un quinto niño en el bosque.
Wellington Dickens III declaró a las autoridades que un bebé de un mes llamado Riley, era su hijo. Según el hombre, el pequeño falleció poco después de mudarse a una casa en Zebulon, Carolina del Norte, EEUU
Dickens declaró a las autoridades que Riley empezó a tener problemas de salud antes de morir.
El gran jurado imputó a Wellington Delano Dickens III por el asesinato en primer grado de tres de sus hijos y su hijastro, con premeditación y malicia.
El hombre enfrenta cadena perpetua o pena de muerte, en un caso que revela un patrón de abuso iniciado tras la muerte de su esposa en 2024 por causas naturales.
Años de abusos y torturas
La familia ya llevaba tiempo en un aislamiento profundo, guiados por creencias religiosas que veían la medicina como algo ajeno a la fe. Por eso, educaban a sus hijos en casa.
Wellington, un veterano de la Guerra de Irak, acumulaba siete arrestos previos relacionados con abuso infantil. Un caso clave fue en 2016, cuando rechazó el tratamiento para la ictericia grave de su hija recién nacida Zoe, lo que terminó en su arresto por desacato a una orden judicial.
Después de perder a Stephanie, Wellington se quedó solo al frente de los cinco niños.
En mayo de 2025, mató primero a Leah, su hija de 6 años, en lo que él mismo calificó como una «sobredisciplina» que salió mal.
Los castigos empezaron con golpes y ayunos forzados, pero pronto cruzaron la línea fatal.
En agosto de 2025 fue el turno de Zoe, de 9 años, la misma que había sufrido el episodio médico de 2016. Su cuerpo, como los demás, acabó escondido en la maleta de un vehículo.
A finales de ese mes, murió Wellington IV, de 10 años. Los restos de todos permanecieron ocultos, mientras la vida parecía seguir con normalidad. El último en morir fue su hijastro Sean Brasfield, de 18 años, en septiembre de 2025. Al parecer, ambos murieron de hambre.
No fue sino hasta el 27 de octubre cuando el hombre llamó al 911 para confesar las muertes, y se entregó a las autoridades.
Solo sobrevivió un hijo de 3 años, quien quedó a cargo de las autoridades.
El Regional del Zulia
Fuente/El Tubazo
Foto/RR SS