Internacionales.- El endurecimiento de las sanciones y la vigilancia de Estados Unidos sobre el gobierno de Nicolás Maduro ha provocado que buques petroquímicos venezolanos y embarcaciones vinculadas a Cuba eviten navegar hacia el Caribe por temor a incautaciones.
El investigador Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, explicó al medio Diario de Cuba que, según los sistemas de rastreo marítimo, prácticamente toda la flota cubana permanece en puertos o aguas territoriales de la isla. Las únicas excepciones son el Ocean Mariner y el Eugenia Gas, que se encontraban en el complejo petroquímico de Pajaritos, en México, cargando crudo con destino a Cuba, recoge el Diario ABC.
La tensión aumentó la semana pasada tras la confiscación, por parte de Estados Unidos, del petrolero venezolano Skipper frente a las costas de Venezuela. La fiscal general Pam Bondi informó que la operación se realizó bajo una orden judicial contra una nave utilizada para transportar petróleo sancionado procedente de Venezuela e Irán, vinculada, según Washington, a redes que apoyan a la Guardia Revolucionaria iraní y a Hizbolá.
Tras este episodio, la agencia Reuters señaló que al menos cuatro superpetroleros que se dirigían a Venezuela modificaron su rumbo para evitar riesgos similares.
La incautación dejó al descubierto un entramado que conecta el crudo venezolano, el aparato militar cubano y una llamada “flota fantasma” usada por redes sancionadas. De acuerdo con la información disponible, el Skipper transportaba petróleo hacia Cuba, donde la empresa estatal Cubametales, controlada por el conglomerado militar Gaesa, planeaba revender el cargamento a intermediarios asiáticos.
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El Regional del Zulia.