El crimen organizado y la militarización asedian los territorios indígenas de la Amazonía

El estudio “Amazonía bajo asedio”, presentado ante la ONU, revela que el 32% de los territorios indígenas están en disputa por redes criminales.

por Noris Hernández

NACIONAL.– En el marco del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas, se presentó el revelador informe “Amazonía bajo asedio: cómo el crimen y la militarización amenazan a los pueblos indígenas”.

 

El documento, elaborado por Amazon Watch con la colaboración de 15 organizaciones indígenas y la difusión regional de la ONG Provea, denuncia una transformación dramática y violenta en los ecosistemas de Colombia, Ecuador, Perú, Brasil y Venezuela.

 

La investigación destaca que actividades como la minería ilegal de oro, el narcotráfico y la tala indiscriminada han dejado de ser incidentes aislados para convertirse en “sistemas interconectados”. Estas redes criminales no solo controlan la tierra, sino que han remodelado las economías locales, afectando actualmente al 67% de los municipios amazónicos.

 

Según el informe, esta expansión ha puesto al 32% de los territorios indígenas en una disputa directa entre actores armados, lo que fragmenta la vida comunitaria y destruye el tejido cultural de los pueblos originarios.

 

El fracaso de la militarización

Uno de los puntos más críticos del estudio es la denuncia sobre la ineficacia de las políticas estatales. Raphael Hoetmer, director del Programa Amazonía Occidental de Amazon Watch y coautor del texto, sostiene que las estrategias basadas exclusivamente en la represión militar han empeorado la situación.

 

“Cuando los Estados optan por la militarización, terminan tomando los territorios y generando otros tipos de violencia y control, en lugar de fortalecer las respuestas propias de los pueblos indígenas”, explicó Hoetmer, subrayando que estas acciones estatales socavan la autodeterminación y los derechos colectivos.

 

Patrones de violencia y control territorial

Por su parte, Provea alertó sobre los patrones de violencia identificados en los casos de estudio. La presencia de estas economías ilícitas ha normalizado prácticas sistemáticas que vulneran los derechos humanos, tales como:

Desplazamiento forzado de comunidades enteras.

Confinamiento de poblaciones bajo el mando de grupos armados.

Control territorial que impide el acceso a recursos naturales vitales.

 

La organización enfatiza que tanto las actividades extractivas legales como ilegales están violando sistemáticamente el derecho de los pueblos indígenas a sus tierras ancestrales.

 

Hacia una nueva visión de seguridad

El informe concluye con un llamado urgente a los gobiernos de la región y a la comunidad internacional para proponer una mirada distinta sobre la seguridad. La propuesta central no es más presencia militar, sino una transformación territorial que contenga a las economías ilegales mediante el fortalecimiento de la autogobernanza indígena.

 

Para los autores y las organizaciones participantes, el futuro de la Amazonía depende de proteger a quienes han sido sus guardianes históricos, garantizando seguridad jurídica y física frente a un asedio criminal que amenaza con ser irreversible.

 

SOBRE EL INFORME

“Amazonía bajo asedio” es el resultado de la colaboración entre 15 organizaciones indígenas de cinco países, Amazon Watch y una red de investigadores independientes, diseñado para incidir en las políticas globales de protección ambiental y derechos humanos.

 

 

EL REGIONAL DEL ZULIA
Con información del Correo del Caroní

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