El Gran Premio de Sakhir 2020 pasó a la historia como una de las carreras más increíbles que se recuerdan en la Fórmula 1. En ese momento, Sergio Pérez competía para la modesta escudería Racing Point y afrontaba una de sus últimas carreras con el equipo. No tenía contrato para la temporada siguiente y su futuro era completamente incierto. Si sigues la F1, en 1xBet encontrarás mercados de apuestas para cada Gran Premio. El inicio de la carrera no hizo más que confirmar los peores pronósticos. En la primera vuelta, Charles Leclerc impactó el monoplaza de Pérez. El mexicano hizo un trompo, cayó hasta la 18a y última posición y tuvo que entrar en boxes para cambiar neumáticos. Todo indicaba que la carrera estaba perdida y que, en lugar de un final memorable, a Sergio le esperaba una nueva decepción.
Una remontada increíble: del último lugar a la victoria
Lo que ocurrió después desafió cualquier lógica. Mientras los pilotos de Mercedes dominaron cómodamente la carrera en la parte delantera, Pérez activó un nivel de pilotaje extraordinario y comenzó a protagonizar una remontada inolvidable. En concreto:
- Adelantamientos perfectos. Con pista libre por delante, Checo empezó a marcar vueltas rápidas de manera constante. Fue superando rivales uno tras otro, aprovechando con inteligencia las zonas de frenada, hasta que, de forma casi increíble, alcanzó el Top 5 cuando la carrera apenas había llegado a su ecuador.
- El desastre de los favoritos. En la vuelta 62 salió el Auto de seguridad, y el box de Mercedes se convirtió en un auténtico caos. Los mecánicos montaron los neumáticos equivocados para sus pilotos, arruinando por completo su estrategia. George Russell, que parecía encaminado hacia la victoria, quedó fuera de la pelea tras ese error y un posterior pinchazo.
- La sangre fría de un líder. Cuando el caos terminó y todo volvió a la normalidad, Checo Pérez se encontró al frente de la carrera. Durante las últimas 24 vueltas soportó una enorme presión desde la primera posición, pero condujo con absoluta precisión y no cometió ni un solo error.
El mexicano cruzó la línea de meta en la primera posición y consiguió la primera victoria de su carrera en la Fórmula 1. Para lograrlo necesitó disputar 190 fines de semana de Grandes Premios, estableciendo un récord histórico: ningún otro piloto había tenido que esperar tanto para celebrar su primer triunfo en el campeonato.
Lágrimas en el podio y el pasaporte hacia un equipo de élite
Cuando sonó el himno de México, Sergio Pérez no pudo contener las lágrimas en lo más alto del podio. Aquella victoria fue la recompensa perfecta para un piloto al que muchos ya habían dado por acabado. Y si quieres apostar en carreras como esta, regístrate en 1xBet y elige el mercado que prefieras. Impresionados por aquella histórica remontada del 18 puesto al primero, los directivos de Red Bull no tardaron en actuar y, durante las fiestas de fin de año, le ofrecieron un contrato a Checo. Así, el piloto que al inicio de la carrera parecía haber perdido toda opción no solo consiguió su primera victoria en la Fórmula 1, sino que también salvó su futuro en la máxima categoría del automovilismo.