Internacional.- El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció el pasado 5 de septiembre la apertura del nuevo centro de detención migratoria Deportation Depot (Depósito de deportaciones) en el norte del estado, con capacidad para hasta 2.000 migrantes, sumándose a la polémica por Alligator Alcatraz(Alcatraz de los caimanes).
”No solo estamos haciendo Alligator Alcatraz. Hemos abierto ahora el ‘Deportation Depot’ en el noreste de Florida y estamos trabajando en abrir el ‘Panhandle Pokey’ (la cárcel del Panhandle) en el noroeste de Florida”, indicó el mandatario en una entrevista con Fox News que compartió en sus redes sociales.

Un proyecto anunciado semanas antes
El Deportation Depot había sido anunciado a mediados de agosto como un segundo centro de detención para migrantes, poco más de un mes después de la apertura de Alligator Alcatraz en el sur del estado. En aquel momento, se estimaba que la cárcel abandonada de Baker tendría capacidad para 1.300 personas, pero la cifra final de apertura ascendió a 2.000.
El anuncio reflejaba la estrategia de Florida de ampliar la capacidad de detención migratoria conforme se acercara la saturación del primer centro. Inicialmente, se había considerado la Base Blanding de la Guardia Nacional como ubicación, pero la prisión abandonada cumplía mejor con las expectativas del gobierno estatal.
El Partido Republicano de Florida llegó incluso a vender mercancías con un logo similar al de Home Depot relacionado con el Deportation Depot, lo que provocó la reacción de la compañía, que pidió retirar los productos y se desmarcó de la iniciativa. Este hecho refleja cómo la política migratoria de DeSantis ha adquirido visibilidad mediática y comercial.
