Política.- A las afueras del penal El Rodeo I, en el estado Miranda, el tiempo no se mide en horas, sino en velas encendidas. Unas 80 familias cumplen hoy su decimonovena noche consecutiva de pernocta, resistiendo la intemperie con la esperanza de ver salir a sus parientes. Sin embargo, tras la promesa de «estabilización» del país mediante excarcelaciones masivas, lo que reina es un silencio administrativo que las organizaciones de derechos humanos califican como «tortura psicológica».
La batalla de las cifras: ¿Dónde están los liberados?
La discrepancia en los datos es abismal. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, afirmó que 626 personas han sido excarceladas y anunció que invitará a la oficina del Alto Comisionado de la ONU para verificar las listas.
No obstante, la realidad en el terreno es distinta:
Foro Penal: Registra entre 156 y 170 liberaciones efectivas.
CIDH: La relatora Gloria Monique de Mees sitúa la cifra en 143.
Estados Unidos: Calcula que aún permanecen cerca de 1,000 personas injustamente detenidas.
«Estamos exigiendo transparencia y listas reales», manifestó Aurora Silva, esposa del dirigente Freddy Superlano, desde la vigilia en El Rodeo I. Silva advierte que muchas de las liberaciones no son plenas, sino sujetas a medidas cautelares que mantienen a los ciudadanos en un limbo legal.

Opacidad y riesgo de muerte tras los muros
La preocupación por la salud de los detenidos ha alcanzado niveles críticos. El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció recientemente «opacidad y trato cruel» tras rumores de la muerte del abogado José Gregorio Hernández Polo en la sede de la PNB en Boleíta (Zona 7). Aunque su familia logró certificar que sigue con vida tras casí sesentan días de lo que calificaron como una «desaparición forzada», su estado de salud es delicado.
El temor no es infundado: hace apenas diez días se confirmó el fallecimiento del preso político Edinson Torres en esa misma sede policial. Ante esto, el OVP ha exigido al fiscal general, Tarek William Saab, una investigación imparcial sobre las condiciones de aislamiento y la falta de atención médica oportuna.
Presión internacional en la OEA
El tema ha escalado a los organismos hemisféricos. Durante una sesión reciente de la Organización de Estados Americanos (OEA), el embajador estadounidense Leandro Rizzuto calificó estas detenciones como un obstáculo para la «prosperidad y normalidad» de Venezuela.

Por su parte, la líder opositora María Corina Machado, desde Washington, fue tajante: «El chavismo ha manipulado la situación; no es cierto que hayan liberado a la mayoría». Esta postura contrasta con las declaraciones del presidente de EE. UU., Donald Trump, quien sugirió que el gobierno de Rodríguez sí ha liberado a «muchos» de ellos, evidenciando la complejidad diplomática que rodea el caso.
Un patrón de detención
Para Edgar Stuardo Ralón, relator de la CIDH, las detenciones arbitrarias en Venezuela no son hechos aislados, sino un «patrón usado por el régimen». La última vez que la Comisión pudo visitar el país fue en 2002; desde entonces, todas las solicitudes han sido rechazadas.
Mientras la comunidad internacional debate en Washington, en las puertas de las prisiones venezolanas las familias escriben nombres con tiza en el asfalto. El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clipp) ha sido claro: no abandonarán los penales ni El Helicoide hasta que el último nombre de esa lista regrese a casa.

Radiografía del conflicto
Fuente Cifra de Excarcelados reportada Cifra de Presos Políticos totales
Gobierno (Delcy Rodríguez) 626 Niegan su existencia (delitos comunes)
Foro Penal 156 – 170 780
Estados Unidos (OEA) – ~ 1,000
CIDH 143 –
El Regional del Zulia
Fotos/EFE