Internacionales.- La Fundación para la Libertad de Nicaragua condenó el destierro de monseñor Carlos Herrera, obispo de Jinotega y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, «quien fue forzado a abandonar el país tras denunciar un acto sacrílego.
Según indicó la prensa local, Herrera, de 75 años habría salido de Nicaragua el martes 12 de noviembre y llegó ese mismo día a Guatemala, donde fue recibido por representantes de la Casa Provincial de Frailes Franciscanos, orden a la cual pertenece.
El destierro del obispo se suma a la ola de persecución a diferentes sectores de Nicaragua, entre ellos representantes de la Iglesia católica.
La Fundación para la Libertad de Nicaragua condenó el destierro de monseñor Carlos Herrera, obispo de Jinotega y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, «quien fue forzado a abandonar el país tras denunciar un acto sacrílego. Este ataque es una represalia más del régimen de Daniel Ortega contra la Iglesia Católica y un grave atentado a la libertad religiosa en Nicaragua».
La Fundación para la Libertad de Nicaragua condena el destierro de Monseñor Carlos Herrera, obispo de Jinotega y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, quien fue forzado a abandonar el país tras denunciar un acto sacrílego.
La organización llamó a la comunidad internacional y a los organismos de derechos humanos a denunciar este atropello y a exigir respeto a la fe y sus representantes en el país: «Nos solidarizamos con Monseñor Herrera y reiteramos nuestro compromiso en defensa de la justicia y la dignidad de los nicaragüenses».
«El obispo Herrera ha sido desterrado y esta es una noticia que nos ha impactado mucho», dijo a Reuters la abogada Martha Molina, experta en asuntos religiosos y autora del informe «Nicaragua, ¿una iglesia perseguida?».
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