Grito libre y democrático…

Los venezolanos deben dar un golpe de timón para revertir la situación política y social que los mantiene fuera del noble norte Democrático. Ante tanto abuso, tanto atropello, el venezolano debe dirigir los cambios que requiere; sin armas, a través de una lucha cívica, a grito libre, ya que está frente a una comunidad Internacional ciega y atada de manos para ser parte de la solución en el restablecimiento de los estados de derecho, desvanecidos por las dictaduras comunistas que gobiernan en el Continente, y donde Venezuela, no es la excepción.

El fundamento de la democracia desde la antigüedad siempre ha sido la libertad basada en el poder de las mayorías, no en una cúpula que destruye las bases de los sistemas democrático con sus jugadas fuera de ley. La alternancia, necesaria para que pueda caracterizarse una democracia sana, en Latinoamérica está socavada por procesos electorales sin garantías constitucionales; sin contar que eso que llaman los filósofos, al hablar de democracia, “vivir como se quiera”, ya no es parte de las doctrinas que muestran estas tiranías socialistas latinoamericanas que comienzan a ganar terrenos desde una falsa lucha por las libertades ciudadanas, y que terminan transformadas en viles dictaduras, que distan mucho del poder fundamental propio de los sistemas democráticos: la justicia política y social.

La raíz del moderno ideario del que habla en sus tratados el filósofo Aristóteles, como una forma de analizar los procesos políticos de su querida Atenas; es precisamente, el sistema democrático, la forma más perfecta de gobernar.

Hace más de 2500 años que los atenienses establecieron un sistema de gobierno que se sustentaba en el poder del pueblo. Esta invención griega se llamó «democracia» y vivió sus grandes años de la mano del gobernante Pericles. Pericles, el adalid de la democracia ateniense (siglo V a.C), paradigma de hombre democrático, quien nos demostró que donde la ley no gobierna no hay república, y sin república no hay democracia.

Posteriormente en el siglo XVIII nace la democracia representativa con la revolución francesa y la independencia de los EE UU, que contiene elementos de la democracia ateniense, como el poder del pueblo, con base en elementos del concepto de «delegación», es decir, el pueblo delega en representantes el ejercicio de su poder. Sin embargo, para muchos, en los que me incluyo, la mejor definición de gobierno democrático es la de Abraham Lincoln: el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

En la democracia representativa de México, por ejemplo, ningún presidente vuelve a desempeñar ese cargo luego de agotar su período de 6 años. En la de los Estados Unidos de Norteamérica, puede desempeñarlo por dos períodos consecutivos, solamente, mientras que en la de la República Dominicana, el PRD (Partido Revolucionario Dominicano) emulador de la democracia ateniense, implantó la doctrina de la «no reelección» en oposición a la reelección consecutiva, indefinida o intermitente. Podría decirse que ni siquiera los gringos han podido igualar a los griegos, ya que los «colegios electorales» aminoran el poder del pueblo.

Preocupa entonces que en Latinoamérica se cuente cada vez más con falsas democracias, porque la autoridad es dueña y no servidora. Se tiene una democracia de forma no de contenido.
Es bueno recordarle a los latinoamericanos a Aristóteles y sus nueve reglas de la democracia para que incorporen a sus sistemas democráticos la clave de su esencia: la alternancia. Aquí tres de ellas: Que la misma persona no ejerza dos veces el mismo cargo público o solo en casos excepcionales. Que la misma persona ocupe pocos cargos públicos salvo en caso de guerra. Que ningún cargo público sea vitalicio.

Sí se entiende la alternancia como la base inequívoca de las democracias, la lucha debe ser por su restablecimiento, ya que de a poco está desapareciendo en el Continente. Esta claro que sin alternancia estamos frente a sendas dictaduras

Por otra parte, la corrupción es un elemento nocivo que altera tanto el peso de la democracia definida por los atenienses como la democracia representativa, por eso estamos frente a la corrosión de la democracia a tal punto que es necesario transformarla o definitivamente desaparecerá.

Parafraseando a Ricardo Trotti, directivo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en el caso de Latinoamérica, la democracia está jugando el partido de su vida frente a la dictadura, pero lastimosamente está perdiendo por goleada.

Desde la antigüedad los demagogos dan paso a los tiranos. Esto se evidencia en la actualidad cuando Estados protectores y populistas se recrean en prácticas tiránicas, acabando con el bienestar de sus pueblos. Asimismo, hay que estar claros que los dictadores no se abren a las negociaciones y eso lo vemos en el caso de Venezuela con el infructuoso diálogo en México, y otros tantos que se han dado con el mismo resultado. Cuando un régimen dictatorial se sienta en una mesa de negociación es solo para ganar tiempo o enfriar alzamientos militares y civiles. No olvidemos que el miedo común pone de acuerdo hasta a los más enemigos.

Las elecciones del pasado 21 de noviembre en Venezuela tuvieron un solo objetivo, ganar legitimidad, el abuso de poder no dio tregua, y ahí están riendo y maquinando nuevas estrategias para seguir asidos del poder que les permita seguir libres. Es indiscutible que en Latinoamérica hay un uso indiscriminado del poder de la democracia para crear dictaduras.

La democracia comienza por sostener elecciones confiables. Lo seguiré repitiendo una y otra vez. Los pueblos pueden errar a la hora de elegir a sus gobernantes, pero la democracia les permite saldar sus errores al elegir de nuevo… es como prueba y error.

El voto debe ser efectivo como herramienta democrática, y que ese derecho respetado y fundamentado desde su esencia, nos lleve a una democracia renovada, y para ello, los intelectuales no deben callar, porque tienen el sagrado deber de fortalecer un pensamiento crítico que inste al discernimiento. Lo que no podemos dejar de repetir es que se necesita con urgencia nutrir la esperanza de volver a contar con naciones libres y democráticas.

 

 

elregional

Diario de contenido informativo, noticias del acontecer local, regional, nacional e internacional “El Regional del Zulia"