Nacional.- La organización Caleidoscopio Humano presentó en noviembre su investigación titulada “Resistencias que sanan: haciendo frente al silencio opresor en Venezuela”, un documento que alerta sobre la profundización de las violencias que enfrentan las mujeres en el país.
El estudio revela que estas vulneraciones abarcan desde la trata de personas y la explotación laboral, hasta la violencia institucional, la discriminación y la precariedad extrema, afectando con especial crudeza a mujeres indígenas, migrantes, adultas mayores y personas Lgbtiq+.
El informe subraya que la reducción del financiamiento internacional para organizaciones sociales ha debilitado la capacidad de monitoreo y respuesta de las iniciativas locales. Esto ha generado un círculo de invisibilización, donde las víctimas quedan atrapadas en un sistema que no logra dar respuestas efectivas ni garantizar protección.
El documento recoge cifras que dimensionan el problema. En los últimos seis años, 4.761 mujeres y niñas venezolanas han sido rescatadas de redes de trata, un número que, según la ONG, apenas representa una parte del fenómeno.

Impacto en poblaciones vulnerables
La organización destaca la feminización de la migración venezolana, ya que miles de mujeres que cruzan fronteras en solitario terminan en empleos de cuidados altamente precarizados, con jornadas extenuantes y sin protección laboral, situación que aumenta los riesgos de explotación y de captación por redes de trata que operan a través de redes sociales y ofertas engañosas.
El informe subraya la doble vulnerabilidad que enfrentan las mujeres trans, debido a barreras institucionales que les impiden rectificar documentos de identidad, la falta de acceso a tratamientos médicos y la exposición a explotación y violencia, indicando que las personas Lgbtiq+ son blanco de violencia institucional y social, con escasa protección legal.
Las mujeres indígenas también enfrentan doble discriminación, por género y por pertenencia étnica, además de limitaciones en el acceso a servicios básicos.
Adultas mayores tampoco escapan a esta situación toda vez que la precariedad económica y la falta de políticas de cuidado las expone a abandono y violencia patrimonial.
La organización alerta asimismo sobre un patrón de detenciones masivas de mujeres. Foro Penal registró 230 detenciones femeninas entre el 28 de julio y el 26 de agosto de 2024. Las condiciones de reclusión descritas son graves: hacinamiento, racionamiento de agua y alimentos, ausencia de clasificación por edad o género y prácticas que configuran tratos crueles, inhumanos y degradantes. El informe señala testimonios de agresiones sexuales, desnudez forzada, violaciones y torturas, incluso a mujeres embarazadas.

El papel de las organizaciones sociales
Caleidoscopio Humano advierte que las ONG y colectivos comunitarios han sido claves para visibilizar estas realidades y ofrecer acompañamiento. Sin embargo, la disminución de recursos internacionales limita su alcance y amenaza con dejar a las víctimas aún más desprotegidas.
Resistencias que sanan, es un informe que refleja la apuesta por la resistencia y la organización comunitaria como herramientas para enfrentar el silencio impuesto por la violencia y la indiferencia institucional. Las mujeres, señala el estudio, han desarrollado estrategias de resistencia que van desde redes de apoyo hasta iniciativas de denuncia y acompañamiento psicosocial.
El informe expone un panorama crítico: las violencias contra las mujeres en Venezuela no solo persisten, sino que se profundizan en un contexto de precariedad y falta de recursos. La investigación llama a la comunidad internacional y a las instituciones nacionales a reconocer estas vulneraciones y fortalecer el apoyo a las organizaciones sociales, únicas capaces de sostener las resistencias que hoy mantienen viva la esperanza de justicia y dignidad.