Nacional.- El sector inmobiliario venezolano atraviesa un fenómeno de distorsión entre la percepción y la realidad financiera. Pablo González Travieso, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela (CIV), advirtió que los recientes incrementos en el valor del metro cuadrado registrados a principios de año carecen de un sustento lógico, calificándolos como movimientos no “sustentados sobre la racionalidad”.
En una entrevista concedida al programa A Tiempo de Unión Radio, González Travieso fue enfático al señalar que, en un escenario donde el poder de decisión recae mayoritariamente en quienes compran, elevar los precios es una estrategia sin fundamento técnico. “En un mercado de compradores, el aumento de los niveles del valor del metro cuadrado no tiene justificación”, sentenció.
Factores que frenan la demanda efectiva
Para el líder gremial, el repunte en los precios de los inmuebles colisiona directamente con las barreras estructurales que asfixian el bolsillo del venezolano. Entre los puntos críticos mencionados destacan:
Inflación persistente: Un índice de tres dígitos que pulveriza el ahorro.
Brecha cambiaria: La disparidad en las tasas de cambio que afecta la capacidad administrativa y de planificación.
Ausencia de apalancamiento: La inexistencia de crédito hipotecario que impide a la clase media acceder a la vivienda.
“Si ves todas estas condiciones que en el mediano plazo no muestran signos de solución, entonces no podemos decir que la demanda aumentó”, explicó el presidente de la CIV.

Pablo González Travieso, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela (CIV), habla sobre el sector inmobiliario venezolano
Liquidez en la “punta de la pirámide”
González Travieso aclaró que el movimiento observado tras los sucesos del 3 de enero no fue un incremento real de la demanda, sino una reacción impulsiva de un sector muy reducido de la población. La percepción de aquellos eventos motivó a personas con ahorros acumulados a movilizarse para intentar cerrar negocios o buscar nuevos inmuebles.
Sin embargo, el representante gremial fue tajante al diferenciar la intención de la acción: “¿Eso se traduce en un aumento de la demanda efectiva? No”. Según su análisis, lo que se presenció fue un grupo minúsculo de compradores con liquidez inmediata —ubicados en la cúspide de la pirámide socioeconómica—, pero que no representan la salud general del mercado.
Diagnóstico: Un mercado de compradores
Finalmente, la Cámara Inmobiliaria insistió en que el aumento en la “intención de búsqueda” se confundió erróneamente con un cambio de tendencia. A pesar de los cierres puntuales, Venezuela sigue operando bajo un mercado de compradores, donde la oferta supera con creces a la demanda real y las condiciones no han virado lo suficiente como para favorecer a los vendedores.
El Regional del Zulia
Fuente/Unión Radio
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