¿Qué es una enfermedad autoinmune y por qué se produce?

  • Se entiende como enfermedad autoinmune cuando el propio sistema inmunitario ataca partes de nuestro cuerpo y existen diferentes grados de gravedad. ¿Cómo y por qué ocurre esto?

El sistema inmunitario es un mecanismo muy complejo en el que están involucrados cientos de moléculas, células y estructuras que deben coordinarse para realizar una función determinada. Debido al grado de complejidad, los elementos reguladores son muchos y variados, pero a veces ocurren errores. Un tipo de estos fallos da lugar a enfermedades autoinmunes, pero ¿cómo se llega a este punto?

¿Qué es la autoinmunidad?

La primera vez que el concepto de autoinmunidad apareció en el ámbito médico fue de la mano del científico alemán Paul Ehrlich, a principios del año 1900. Este brillante médico e investigador identificó una serie de reacciones y le dio el nombre de horror autotoxicus. Sin embargo, pasarían muchos años hasta que el mecanismo se empezara a dilucidar.

Las enfermedades o procesos autoinmunes también se pueden denominar como autoinmunidad. De forma global, la autoinmunidad es el conjunto de respuestas inmunitarias dirigidas contra células o elementos del propio organismo, pero también contra microorganismos beneficiosos que conviven en nuestro cuerpo.

Esta situación se da cuando se crean células que tienen un error de reconocimiento de elementos propios, ya que detectan como peligrosa una molécula que no deberían. Este problema de reconocimiento desencadena una reacción proinflamatoria que normalmente es crónica y causa un gran deterioro en la calidad de vida de quien la sufre.

Pero, ¿cómo es posible que nuestro sistema inmunitario genere células que ataquen nuestras propias células?

La importancia de la auto-tolerancia

Durante el desarrollo de los glóbulos blancos, existe un mecanismo para asegurar que haya “variedad” entre estas células, porque serán las encargadas de detectar amenazas externas. Cuanta más variedad exista, más protegido estará el organismo contra los distintos peligros externos.

Este proceso de generar diversidad en el reconocimiento es similar a lanzar unos dados infinitos, y cada célula generada tiene una tirada específica que podrá reconocer. Sin embargo, entre las probabilidades de los dados, también hay algunas combinaciones que están presentes en nuestras células.

Entonces, ¿qué ocurre si aparece un glóbulo blanco recién creado con la capacidad de reconocer y eliminar células propias? Contra esta posibilidad, existe un proceso de selección para identificar y eliminar estos glóbulos blancos antes de que se distribuyan por el organismo y provoquen una enfermedad.

Este proceso se conoce como “auto-tolerancia” y requiere la coordinación de muchas moléculas y células del sistema inmunitario. Como ya resulta fácil de adivinar, si existe un fallo en este proceso, las células capaces de reconocer moléculas propias como peligrosas, podrán repartirse por el cuerpo y generar enfermedades autoinmunes.

¿Se puede heredar una enfermedad autoinmune?

Aunque los mecanismos exactos todavía están a medio resolver, se sabe que es el resultado de la combinación de varios factores. Por un lado, tenemos un componente genético, cuando una variante en un gen otorga una predisposición a un fallo en los puntos de control.

Sin embargo, este factor genético puede pasar desapercibido si el resto de componentes lo compensan: factores ambientales y mecanismos de tolerancia natural. Dentro de los factores ambientales y mecanismos de tolerancia entrarían infecciones de patógenos, otras enfermedades, dieta variada con microbiota beneficiosa, estrés o ansiedad crónica y muchos más.

Por lo tanto, una predisposición genética se puede heredar y según la gravedad de esa mutación, es posible que la enfermedad no llegue a desarrollarse o lo haga en menor medida si se diagnostica a tiempo y se toman las medidas necesarias.

Psoriasis.
Psoriasis. Fuente: iStock

 ¿Cuáles son las enfermedades autoinmunes?

Dentro de los tipos de enfermedades autoinmunes se pueden clasificar de forma simplificada según si están causadas por auto-anticuerpos (o anticuerpos reactivos), por células T autorreactivas o por las dos cosas. En ambos casos, los anticuerpos o células T reconocen antígenos (moléculas) propios en distintos tejidos de nuestro organismo.

Existen muchos tipos de enfermedades autoinmunes, pero dentro de las más comunes o conocidas estarían:

  • Psoriasis
  • Artritis reumatoide
  • Enfermedad de Graves-Basedow
  • Tiroiditis de Hashimoto
  • Lupus eritematoso sistémico
  • Síndrome de Sjögren
  • Enfermedad de Chron
  • Esclerosis múltiple
  • Diabetes mellitus tipo 1
  • Celiaquía

Aunque no todas las enfermedades autoinmunes presentan el mismo nivel de gravedad en cuanto a los síntomas que provoca, todas tienen un impacto mayor o menor en la calidad de vida de los pacientes. En algunos casos, es necesario proceder con una intervención agresiva y en otras un simple tratamiento diario puede ser suficiente.

Lo que sí es común para todas estas enfermedades es que un diagnóstico acertado y a tiempo puede prevenir no sólo los síntomas, sino que aparezcan efectos irreversibles o tener al alcance un pronóstico más favorable. Una vez diagnosticada, ¿se puede curar una enfermedad autoinmune?

Mujer pinchándose insulina
Fuente: iStock

¿Cómo se cura una enfermedad autoinmune?

La gran variedad y complejidad de estos fallos en el sistema inmunitario se observa en la cantidad de enfermedades completamente diferentes que provoca. Esto también se refleja en las opciones de tratamientos que existen, y que se deben ajustar a cada afección o síntoma.

El uso de esteroides puede ser de gran ayuda en casi todas estas enfermedades, independientemente del proceso afectado. Los esteroides son compuestos que existen en nuestro propio organismo y que si se toman en forma de medicamento tienen un efecto anti-inflamatorio generalizado. Sin embargo, no es recomendable utilizarlos de manera prolongada.

En algunas ocasiones, el tratamiento es más sencillo, como puede ser el caso de terapia hormonal de reemplazo en la tiroiditis de Hashimoto o Diabetes mellitus tipo 1. Con esta terapia aportamos la hormona que no se produce porque las células encargadas son atacadas por nuestro organismo.

Por otro lado, tenemos el caso contrario donde el tratamiento consiste en la eliminación de compuestos de la dieta, como para la celiaquía. Si la presencia del gluten causa problemas porque tenemos anticuerpos contra esta molécula, una opción “sencilla” es no ingerirla.

Sin embargo, en casos graves puede ser necesario un trasplante de médula ósea tras haber erradicado las células del sistema inmunitario que provocan la enfermedad. Incluso entonces, puede que no sea suficiente para curar la enfermedad. Aunque esta opción se suele utilizar en pacientes con inmunodeficiencias o cáncer, también es una posibilidad para algunas enfermedades autoinmunes.

Estudios recientes presentan el trasplante de médula como un tratamiento prometedor para pacientes que sufren de artritis reumatoide o esclerosis múltiple. Sin embargo, más estudios son necesarios en esta área para determinar qué pacientes serían candidatos adecuados.

 

Referencias:

Jessop et al. 2019. General information for patients and carers considering haematopoietic stem cell transplantation (HSCT) for severe autoimmune diseases (ADs): A position statement from the EBMT Autoimmune Diseases Working Party (ADWP), the EBMT Nurses Group, the EBMT Patient, Family and Donor Committee and the Joint Accreditation Committee of ISCT and EBMT (JACIE). Bone Marrow Transplant. doi: 10.1038/s41409-019-0430-7

Murphy et al. 2008. Janeway’s immunobiology. New York: Garland Science. 9th edition.

Swart et al. 2017. Haematopoietic stem cell transplantation for autoimmune diseases. Nat Rev Rheumatol. doi: 10.1038/nrrheum.2017.7

Fuente…..Muy Interesante