Nacional.- En un hecho histórico para Venezuela y los pueblos originarios, el joven periodista y literato Reinaldo De Fernández, oriundo de Sinamaica en el estado Zulia y miembro del pueblo Wayúu, representó a su país en la 19ª Cumbre Internacional de los Derechos Humanos, celebrada en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Reinaldo asiste como delegado oficial de Venezuela ante este importante encuentro global, organizado por la Youth for Human Rights International, con el propósito de abogar por la educación, la dignidad humana y los derechos fundamentales de los pueblos del mundo.
Durante el evento, que se llevó a cabo del 23 al 27 de julio, Fernández compartió su visión sobre la educación como herramienta transformadora de la sociedad. En un discurso que resonó por su autenticidad y profundidad, habló en tres idiomas: inglés, español y Wayuunaiki, reafirmando la riqueza cultural de su comunidad y la importancia de preservar las lenguas indígenas en los espacios globales.
Su participación en la ONU destacó no solo por su labor como activista, sino también por representar la riqueza cultural del Zulia y la resiliencia del pueblo wayúu, demostrando que los jóvenes indígenas también sueñan y logran metas significativas en escenarios de alto impacto.

Activismo con impacto
Reinaldo De Fernández no es solo un comunicador; es un activista comprometido con el desarrollo de la infancia en la subregión Guajira. En 2019 fundó el proyecto “Escribiendo Sonrisas Venezuela”, una iniciativa que ha beneficiado a más de 7.000 niños mediante actividades educativas, jornadas de salud, donaciones de útiles escolares y la reconstrucción de escuelas rurales.
Actualmente, Fernández trabaja como reportero para Univisión McAllen en Texas, y ha sido productor de noticias en Telemundo Los Ángeles. Su carrera en medios internacionales ha sido destacada, al igual que sus logros en concursos literarios, donde ha demostrado que la palabra puede ser un puente entre culturas y generaciones.

Un mensaje para el mundo
“Los jóvenes deben prepararse para abrirse al mundo, sin olvidar sus raíces”, expresó Fernández en su intervención. Su presencia en la ONU es un símbolo de esperanza, un recordatorio de que desde los rincones más olvidados del país pueden surgir voces capaces de transformar realidades.
Para De Fernández, este momento simboliza no solo un sueño personal hecho realidad, sino también una muestra poderosa de que los pueblos indígenas tienen voz, fuerza y un mensaje que merece ser escuchado a nivel internacional. “Aunque no hables inglés perfecto, si tienes coraje y compromiso, lo imposible se vuelve realidad”, ha expresado en sus redes sociales.