NACIONALES.- A pocas horas de cumplirse un mes de los devastadores sismos que sacudieron al país el pasado 24 de junio, el Ministerio de Interior junto al Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) emitieron una convocatoria oficial para la toma voluntaria de muestras de ADN, destinada a identificar formalmente a las personas fallecidas que aún permanecen sin reconocer tras la catástrofe.
A través de un comunicado institucional, el organismo forense precisó que aquellos familiares que tengan indicios o presuman que los restos de sus seres queridos se encuentran resguardados en la morgue temporal habilitada en Los Silos (La Guaira) o en la principal sede de Bello Monte (Caracas), deben acudir a someterse a los exámenes genéticos correspondientes para iniciar el proceso de cotejo y validación.
Protocolo y sedes habilitadas
Con el propósito declarado de “lograr la identificación de las víctimas mediante comparaciones científicas de perfiles genéticos y brindar certeza y paz a las familias”, el Senamecf dispuso que las tomas de muestras se realicen en su sede principal ubicada en Bello Monte, Caracas. El operativo funcionará de lunes a sábado, en un horario comprendido entre las 8:30 de la mañana y las 6:00 de la tarde.
La medida busca ofrecer una vía institucional de certidumbre en medio del profundo dolor que arrastran deudos y comunidades de las zonas más golpeadas por el movimiento telúrico.
El drama de las cifras y los cuerpos no identificados
El último balance oficial difundido situó el saldo trágico del doble terremoto en al menos 5.346 muertos, 16.740 heridos y 17.907 personas sin vivienda. Sin embargo, las autoridades nacionales continúan sin ofrecer un registro público desagregado sobre el número de personas desaparecidas o la cantidad exacta de fallecidos pendientes de identificación.
A principios de julio, la habilitación del cementerio municipal de La Esperanza, en la parroquia Carayaca, permitió inhumar cuerpos no reclamados para evitar colapsos sanitarios. Para el 7 de julio, el gobernador del estado La Guaira, José Alejandro Terán, informó que en dicho camposanto reposaban 231 cuerpos sin identificar, asegurando que cada uno fue sepultado bajo un código alfanumérico, con registro fotográfico y muestras de ADN previas para futuras verificaciones.
A pesar de estos protocolos implementados por el Estado, persistentes denuncias de ciudadanos y organizaciones sociales han alertado sobre la angustiante “pérdida” o extravío de rastros de sus seres queridos en los circuitos hospitalarios y forenses, lo que incrementa la urgencia de agilizar y transparentar los procesos de comparación genética anunciados por el Senamecf.