La Fundación Divino Niño, ubicada en Ciudad Ojeda, se inició con la construcción de un templo dedicado a la devoción al Divino Niño Jesús de los esposos Pascual Tadei y Laura Belmonte de Tadei, quienes de la mano del Rotary Club de Lagunillas consolidaron el proyecto orientado a brindar apoyo espiritual a los sectores más vulnerables de la ciudad.
Al convertirse en un espacio de encuentro religioso fundado en 25 de noviembre de 1999 con la presencia del Nuncio Apostólico Leonardo Sandri; dio paso a la creación de una Fundación de solidaridad y servicio, cuyos programas sociales que abarcan desde la asistencia médica y alimentaria hasta la formación educativa y cultural.
La fundación se inspira en el objetivo de canalizar la fe en acciones concretas de ayuda. Su creación respondió a la necesidad de atender a familias de bajos recursos en una ciudad marcada por el auge petrolero, pero también por profundas desigualdades sociales.

Foto/Raúl Arroyo Valera
La importancia de su labor es esencial al ofrecer jornadas médicas, distribución de alimentos y programas de apoyo a niños, jóvenes y adultos mayores del municipio Lagunillas, convirtiéndose en un referente de solidaridad en Ciudad Ojeda, articulando esfuerzos de voluntarios, profesionales y benefactores.
La grandeza de esta Fundación es que su trabajo trasciende las fronteras de Lagunillas, llegando a comunidades vecinas de la Costa Oriental del Lago.
Con más de dos décadas al servicio de Ciudad Ojeda, la Fundación Divino Niño ha demostrado que la fe y la acción social pueden transformar realidades. Su presencia en Ciudad Ojeda es símbolo de esperanza y compromiso, recordando que la verdadera riqueza de la región no solo está en el petróleo, sino en la capacidad de su gente para organizarse y tender la mano al prójimo.
