NACIONALES.- La organización Transparencia Venezuela presentó esta semana el informe técnico titulado “La insuficiente respuesta estatal: el desastre ocurrió antes del terremoto”, un estudio que evalúa el desempeño de las autoridades ante la emergencia ocurrida tras los movimientos telúricos del 24 de junio. Según la ONG, el impacto del desastre natural fue amplificado drásticamente por el deterioro acumulado de las instituciones públicas.
El documento empleó el Índice de Brecha de Despliegue (IBD) para medir la velocidad de despliegue de los equipos de emergencia. Las cifras reflejan una capacidad de respuesta limitada: Venezuela apenas logró movilizar el 12,6% de sus efectivos en las primeras 24 horas, alcanzando solo el 34,6% al cumplirse las 48 horas.
Este desempeño contrasta drásticamente con estándares regionales; por ejemplo, Chile, ante eventos de magnitud similar, logra desplegar a más del 71% de sus equipos de rescate en el mismo periodo. En consecuencia, durante las primeras 72 horas críticas en La Guaira, la capacidad especializada del Estado fue catalogada como “casi nula”. Como resultado, el 83% de las 19.861 personas rescatadas con vida fueron auxiliadas por sus propios vecinos antes de la llegada de equipos de ayuda internacional.
Fragilidad estructural preexistente
Transparencia Venezuela identificó cuatro factores críticos que minaron la gestión de la crisis:
- Corrupción generalizada: El país registró apenas 10 puntos sobre 100 en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025.
- Colapso sanitario: Los hospitales operaban antes del desastre al 40% de su capacidad quirúrgica y con un 74% de desabastecimiento de insumos.
- Desmantelamiento científico: De las 300 estaciones de la red de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) activas en los años noventa, hoy solo operan cuatro, imposibilitando la emisión de alertas tempranas oportunas.
- Discrepancia en el balance de daños: Existe una brecha abismal entre el reporte oficial del gobierno, que cifra en 856 las edificaciones afectadas, y los datos satelitales de entidades como la NASA, Microsoft y el programa Copernicus de la Unión Europea, que elevan la cifra a 58.870 estructuras dañadas.
Alerta ante la fase de reconstrucción
La organización advirtió que el mayor riesgo de corrupción está por venir, específicamente en la etapa de reconstrucción, que requiere una inversión estimada en 37.000 millones de dólares para los próximos 2 a 4 años.
Ante este escenario, Transparencia Venezuela exigió la implementación de auditorías independientes y estrictos mecanismos de control en el manejo de los fondos, con el objetivo de prevenir el desvío de recursos y garantizar que la ayuda llegue efectivamente a las familias afectadas por la tragedia.
EL REGIONAL DEL ZULIA
Con información de El Nacional