Internacionales.- La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, ha manifestado el pleno apoyo de su gobierno al reciente despliegue de buques de guerra de la Armada de Estados Unidos cerca de las costas de Venezuela.
La misión, oficialmente destinada a desmantelar cárteles de la droga, cuenta con el respaldo de Trinidad y Tobago, que incluso ha ofrecido su ayuda militar si se le solicita, reportó el Nuevo Herald.
En un comunicado, Persad-Bissessar afirmó que, si el gobierno del líder venezolano Nicolás Maduro lanza un ataque contra la vecina Guyana y la administración Trump solicita el acceso a territorio trinitario para defenderla, “mi gobierno se lo concederá sin reservas”. Esta declaración se produce en el contexto de una tensa disputa fronteriza entre Venezuela y Guyana por la región del Esequibo.
Persad-Bissessar defendió abiertamente el despliegue de los destructores USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson, vinculando la misión a la lucha contra el aumento de la delincuencia transnacional en la región. Mencionó que el año pasado, Trinidad y Tobago registró 625 asesinatos, su cifra más alta, con una tasa de homicidios del 45.7%, según Insight Crime.
La primera ministra explicó que los pequeños países insulares carecen de los recursos para enfrentar a los poderosos cárteles de la droga que, a su juicio, ejercen una “influencia significativa en las decisiones políticas”.
El gobierno de Guyana también expresó su “grave preocupación” por la amenaza a la paz regional que representa el narcoterrorismo. Sin embargo, el despliegue estadounidense ha suscitado inquietudes entre otros gobiernos caribeños que mantienen lazos de cooperación con Venezuela.
Persad-Bissessar enfatizó que “las únicas personas que deberían preocuparse por la actividad militar estadounidense son quienes participan o facilitan actividades delictivas”.
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