Nacional.- El panorama climático en Venezuela ha iniciado una transición crítica que marcará la dinámica ambiental del país durante el resto del año. Tras la desaparición formal de las condiciones asociadas al fenómeno de “La Niña”, el territorio nacional se encuentra actualmente en un estado de ENOS-neutral (El Niño-Oscilación del Sur), un equilibrio que, según expertos, será de corta duración.
Abril: Lluvias antes de la transición
A pesar de la neutralidad oceánica, la atmósfera venezolana aún conserva una inercia que impactará el corto plazo. El especialista meteorológico Meteovargas señala que durante el mes de abril se mantendrá la probabilidad de precipitaciones dentro de los rangos normales o incluso superiores a la media. Esta dinámica implica que el país experimentará lluvias constantes en las próximas semanas antes de que el patrón seco comience a imponerse de manera definitiva.
El factor “El Niño” y la alerta de la NOAA
La estabilidad actual se verá interrumpida por el calentamiento progresivo de la región 3.4 del Océano Pacífico. Las anomalías cálidas detectadas en esta zona sugieren el desarrollo inminente del fenómeno de El Niño entre finales de mayo y el mes de junio.
Estas proyecciones cuentan con el respaldo del Centro de Predicción Climática de la NOAA, que otorga altas probabilidades a la consolidación de este ciclo durante el trimestre junio-julio-agosto de 2026. La intensificación constante de estas señales térmicas refuerza la necesidad de una vigilancia meteorológica estricta.
Desafíos para el segundo semestre
Históricamente, la presencia de “El Niño” en Venezuela se traduce en un impacto directo sobre los ciclos hidrológicos y térmicos. Según las perspectivas para la segunda mitad del año, se espera:
Disminución significativa de las precipitaciones: Un déficit de lluvias que podría afectar los niveles de los embalses y la actividad agrícola.
Incremento de las temperaturas: Un aumento en la sensación térmica a nivel nacional, elevando el riesgo de incendios forestales y afectando el consumo energético.
El llamado de los especialistas es a la prevención y a la planificación estratégica ante un ciclo climático que promete ser desafiante para la infraestructura y los recursos naturales del país.
El Regional del Zulia
Foto/IA(Gemini)