Cómo identificar la prediabetes, los signos que nos alertan del riesgo de desarrollar diabetes

La diabetes de tipo II es una enfermedad seria con un severo impacto en la calidad de vida de quien la padece. A diferencia de otras formas de diabetes, en su origen tienen una importante influencia varios factores del estilo de vida, con lo que muchos casos son, en realidad, prevenibles.

¿En qué consiste la prediabetes?

En realidad, la prediabetes consiste en un nivel de glucosa en sangre más alto de lo normal, pero no lo suficiente como para considerarse diabetes tipo 2. Cuando se llega a este punto, es posible que ya estén comenzando los daños a largo plazo de la diabetes; por ello, es esencial actuar sobre los factores modificables que puedan estar causando, contribuyendo o empeorando la condición.

Aunque hay que tener en cuenta que los antecedentes familiares y la herencia genética juegan un papel importante, los factores que aumentan considerablemente el riesgo de padecer diabetes de tipo II (y, por tanto, también prediabetes) son el sobrepeso, una alimentación poco saludable, un estilo de vida poco activo, el consumo de tabaco, la hipertensión arterial, los niveles bajos de colesterol HDL (colesterol ‘bueno’), los niveles altos de triglicéridos en sangre, la edad avanzada, haber padecido diabetes gestacional en las mujeres, padecer síndrome de ovario poliquístico y padecer apnea obstructiva del sueño.

¿Cuáles son los síntomas?

Normalmente, la prediabetes no presenta ningún síntoma, o en todo caso un leve oscurecimiento de la piel en áreas como el cuello, las axilas o la ingle. Debido a la inespecificidad de este cuadro (que, en cualquier caso, no se da siempre), la forma de detectar la prediabetes es realizarse analíticas periódicas, especialmente si se reúnen varios factores de riesgo.

A medida que la prediabetes se torna en diabetes de tipo II, pueden aparecer otros síntomas como:

  • Aumento de la sed.
  • Orina frecuente.
  • Aumento del hambre.
  • Fatiga.
  • Visión borrosa.
  • Entumecimiento u hormigueo de los pies o las manos.
  • Infecciones frecuentes.
  • Aparición de llagas que tardan en cicatrizar.
  • Pérdida de peso involuntaria.

¿Cómo se trata?

La manera de atajar la prediabetes para evitar que progrese hasta convertirse en diabetes es cuidar aquellos aspectos del estilo de vida que aumentan el riesgo de que ello ocurra.

Así pues, será preciso actuar sobre la dieta, que deberá ser rica en fruta, verduras, frutos secos, granos integrales, legumbres y aceite de oliva; es decir, baja en grasas y calorías y alta en fibra. También es conveniente incrementar, en la medida de lo posible, la actividad física; entre estas dos medidas, puede lograrse una reducción considerable del exceso de peso.

Igualmente, el médico puede recomendar otras medidas como dejar de fumar o incluso algunos fármacos como metformina u otros para controlar el colesterol y la presión arterial alta.

Fuente…20minutos