NACIONAL/CARACAS.– Diversas organizaciones gremiales y del oficialismo convocaron a movilizaciones este viernes en Caracas para conmemorar el Día del Trabajador, con agendas centradas en reivindicaciones salariales y el respaldo a las políticas estatales, donde las imágenes de la marcha convocada por la CTV mostraron las consignas para exigir sueldos y salarios justos.
Más de un millar de trabajadores se unió al clamor de considerar el incremento salarial anunciado la víspera, una nueva “burla”. El llamado “ingreso mínimo integral” subió de 190 dólares a 240 dólares mensuales, un 26%, indicó el jueves la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, sin ofrecer mayores detalles.
Ese ingreso consiste en un esquema de bonificaciones que no repercute en la cotización de los trabajadores, por lo que no computa para calcular las pensiones por jubilación ni para los subsidios. El salario mínimo, congelado desde 2022, no llega a 30 centavos de dólar, una cantidad irrisoria en un país con una galopante inflación.
Al coro de “bono no es salario”, unos 1.500 trabajadores, sindicalistas y pensionistas marcharon este viernes unos cuatro kilómetros por el centro de Caracas. Decenas de agentes policiales antimotín bloquearon algunas vías, sin registrarse enfrentamientos.

Nueva “burla”
“Es una burla, es un engaño”, dijo Franklin Velásquez, líder sindical de 61 años. “Hoy los trabajadores de Venezuela no sabemos cuál es el salario mínimo y esto es, repito, una burla”, agregó durante la concentración denominada Gran Marcha Nacional Unitaria y encabezada por representantes de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), en conjunto con otras centrales sindicales.
El gobierno echa mano de bonos para mejorar los ingresos de los trabajadores que cobran el salario mínimo más bajo de la región, congelado desde hace cuatro años.
La presidenta interina consideró el reciente incremento como el “más importante en los últimos años”. También anunció un aumento de las pensiones a 70 dólares mensuales.

Ajustes insuficientes por décadas
El primer ajuste tras el derrocamiento de Nicolás Maduro queda, no obstante, rezagado frente a una canasta alimentaria básica para una familia de cinco miembros que roza los 700 dólares mensuales.
Rodríguez, quien asumió funciones temporales una vez capturado Maduro en un operativo estadounidense en enero, había anunciado un incremento salarial “responsable”.
Juraina Palacios, docente de 55 años, guardaba esperanzas. Creía que “iba a existir la humanidad”, pero “lo que ella hizo ayer fue un atropello”, señaló.
Manifestaciones más pequeñas se registraron en otros puntos del país, como en la fronteriza ciudad de San Cristóbal y en Barinas, un antiguo feudo del chavismo, constató la AFP.
“El trabajador no puede seguir llevando sobre su espalda una crisis que no causó”, consideró el sindicalista José Patines desde la tierra natal del popular fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).
Los reclamos por mejoras laborales se exacerban en una economía devastada que no se recupera y tras décadas de crónicas alzas de precios. Venezuela registró en 2025 una inflación del 475%, la más alta del mundo.
Los manifestantes, además de gritan consignas exigiendo un salario justo, pedían elecciones libres ya en Venezuela y reivindicaciones salariales.
La concentración comenzó a las 9:30 de la mañana en la Plaza Brión de Chacaíto, con el objetivo de desplazarse hacia la Plaza Morelos, en el centro de la capital.