CONSTRUYENDO PUENTES  

por El Regional del Zulia
PEDRO DUARTE

POR: DR. PEDRO DUARTE

Cualquier persona, cualquiera que sea su ocupación puede ayudar a tender relaciones que crucen las líneas divisorias naturales. El constructor de puentes es el que invita a la fiesta a dos familiares que por cuestiones negativas se hayan distanciado, incluso con años sin dirigirse una palabra o invita luego de un gran esfuerzo de acercamiento a dos compañeros rivales para disfrutar de un buen juego de domino por ejemplo.

Entre las innumerables anécdotas leídas por este servidor, relacionadas con el Gran Papa Juan XXIII (Hoy San Juan XXIII), escojo la que cuenta que en una recepción diplomática en París, donde estaba de nuncio el Cardenal Roncalli, futuro Juan XXIII, coincidió con el dirigente comunista francés Monsieur Thorez, más obeso aún que el Papa Juan. Hablando con él, el Cardenal Roncalli, con la amabilidad y la gracia que le caracterizaban, le dijo: -Mire usted Thorez, aunque sé que le va a molestar, no tengo más remedio que decirle una cosa. Extrañado el comunista, preguntó de qué se trataba. Y el Cardenal contestó: – Usted y yo pertenecemos al mismo partido. El diplomático francés quiso saber a qué partido se refería. Y el futuro Papa, sonriendo, dijo: -¡Al de los gordos, amigo mío, al de los gordos! De ahí arrancó una gran amistad entre ambos.

En esta vida hay dos tipos de personas,  las que levantan muros y  las que hacen puentes. Levantamos muros cuando  dejamos que el egoísmo, el odio, el rencor o el resentimiento  aniden en  nuestros  corazones; levantamos  puentes cuando  dejamos que el amor y el perdón fluyan manteniendo abiertas  las relaciones con   los demás.

El que no sabe perdonar, el que es egoísta,  perderá a sus amigos y se quedara solo y amargado. Hacen falta constructores de puentes en un mundo donde cada día hay más islas.  Creo que ahora más que nunca el mundo necesita de personas que sean puentes, puentes de diálogo, de fraternidad, de acogida, de comunión,  de anuncio, de paz. Los últimos Papas han sido grandes constructores de puentes y así de igual manera cuantos en el mundo  tienen como objetivo principal en sus vidas ser instrumentos para la paz. El Papa Francisco por ejemplo es sin dudas  un gran pontífice constructor de puentes, así como lo fueron Mahatma Gandhi, Nelson Mandela, Rigoberta Menchú, Martin Luther King y tantos en la historia de la humanidad, cada uno a su manera y en el contexto histórico que les tocó vivir.

Muchas veces dejamos que los malentendidos o las rabias infundadas nos alejen de la gente que apreciamos, muchas veces permitimos que el orgullo se anteponga a los sentimientos, muchas veces nos convertimos así en levantadores de muros y, sin embargo, somos llamados para hacer conexiones en la vida, para construir puentes que eliminen vacíos. No seamos de esos que se paran, que no avanzan cuando encuentran un abismo por el contrario seamos los constructores de puentes espirituales, emocionales, familiares y sociales.

El Arquitecto es Dios y él construyó el más grande puente entre el cielo y la tierra: La Cruz. Por eso los cristianos no podemos ir por la vida viendo enemigos por todos lados. Los tenemos, claro, y no hay que ser ingenuos, pero debemos ser sembradores de paz, concordia y alegría construyendo puentes, porque, lo creamos o no, todos pertenecemos al mismo partido: el de los hijos de Dios.

 

El único cemento sólido para unir a los hombres es el amor

Anónimo

 

Dr. Pedro Duarte

Abogado

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