NACIONAL.- En una jornada marcada por el fervor religioso y la esperanza, la causa de santidad de la Madre María de San José ha alcanzado un punto de inflexión histórico. Este jueves 7 de mayo, durante la celebración de su festividad litúrgica, se dio a conocer que un nuevo presunto milagro está siendo formalmente investigado por la Santa Sede, un paso procedimental crítico que podría culminar en su canonización definitiva.
La noticia fue confirmada por la hermana Graciela Molina, vicepostuladora del proceso, quien detalló que el caso en estudio involucra la recuperación asombrosa de una persona que padecía lupus eritematoso sistémico. Al tratarse de una enfermedad autoinmune catalogada por la ciencia médica como crónica e incurable, una sanación total y repentina sin explicación científica es el requisito indispensable para que el Vaticano declare la santidad de la religiosa.
Nacida como Laura Evangelista Alvarado Cardozo, la Madre María de San José fundó la congregación de las Hermanas Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús, centrando su labor en la atención de los más vulnerables. Su camino a los altares cobró relevancia mundial en 1994, cuando tras el proceso de exhumación, se descubrió que su cuerpo se encontraba incorrupto, un signo que consolidó la devoción popular y el respeto de especialistas.

El camino a los altares
De validarse este hecho extraordinario ante el Dicasterio para las Causas de los Santos, la Madre María se convertiría en la primera santa oficial de Venezuela, elevando su legado de humildad y compromiso social al máximo reconocimiento de la Iglesia Católica.
La hermana Gracelia Molina, adelantó que también está en la revisión un segundo caso que y, de haber fundamentos, se armará el expediente para enviarlo a la Santa Sede para su revisión. “Tenemos dos, pero estamos trabajando principalmente en un caso de curación de lupus eritematoso sistémico que es una enfermedad relativamente incurable. En este caso, la persona agraciada todos los exámenes gracias a Dios salen negativos”, detalló.

“El otro caso es de un nacimiento prematuro de apenas 24 semanas, que clínicamente está catalogado como un aborto, aunque el bebé nazca vivo. En el caso de ella pues es una niña completamente sana, su cronología mental y psicológica está de acuerdo a su edad cronológica, física. Entonces bueno, tenemos como esos dos casos a la paz y en el nombre de Dios pues que lleven a nuestra madre a la canonización”, expresó la hermana Gracelia.
Actualmente, el Santuario de la Madre María de San José en Maracay continúa siendo el epicentro de la fe para miles de peregrinos que, especialmente hoy, acuden a pedir su intercesión y a celebrar la vida de una mujer que hizo de la caridad su bandera. El proceso de investigación médica y teológica en Roma será el que determine si este “signo extraordinario” cierra finalmente el capítulo de su canonización.
