Inmunización total: El desafío de Venezuela ante la brecha de vacunación en 2026

En Venezuela urge la reconstrucción del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), que, según la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, no ha cumplido sus metas en la última década.

por Noris Hernández

Salud.- Venezuela se encuentra en una encrucijada sanitaria. Mientras el mundo avanza hacia la erradicación de enfermedades prevenibles, el país caribeño lucha por cerrar brechas de cobertura que hoy representan un riesgo latente para su población. Las recientes alertas de la Academia Nacional de Medicina (ANM) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han encendido las alarmas: el sarampión, la fiebre amarilla y el Virus del Papiloma Humano (VPH) no son solo términos médicos, sino desafíos urgentes de seguridad nacional.

El Sarampión: Un gigante dormido que despierta

El fantasma del sarampión ha vuelto con una fuerza inusitada en América. Según el Dr. Huníades Urbina, presidente de la ANM, la Región vivió un incremento alarmante en 2025, con 14.891 casos en 13 países, una cifra 32 veces mayor que el año anterior. México lidera esta estadística, pero el riesgo para Venezuela es geográfico y migratorio.

 

La cobertura vacunal exigida por la OPS es del 95% para garantizar la inmunidad poblacional en América. No obstante, las cifras nacionales son preocupantes:

Primera dosis: 71% de cobertura.

Segunda dosis: 51% de cobertura.

 

«Seguimos en niveles bajos y se tienen los riesgos de mortalidad», advierte Urbina. El sarampión es altamente contagioso; un solo caso puede infectar hasta diez personas. En un año marcado por la movilidad migratoria y eventos masivos como la Copa Mundial de Fútbol 2026, la falta de una segunda dosis deja a casi la mitad de la población infantil vulnerable a complicaciones severas como neumonías, hemorragias y demás afecciones severas que trascienden de la erupción en la piel: que nunca debe confundirse con un cuadro viral.

VPH: 400 mil dosis frente a una deuda histórica

El 21 de enero de 2026 marcó un hito con el anuncio gubernamental de la llegada de 400.000 dosis contra el VPH, cuya aplicación iniciará en mayo. Si bien el gremio médico celebra la incorporación de esta vacuna al esquema nacional tras años de exigencias, las matemáticas de la salud pública revelan una realidad cruda.

 

Existen aproximadamente 900.000 adolescentes en Venezuela que requieren la inmunización. El lote actual apenas cubriría al 44,44% de esta población. “Todavía tendríamos una deuda bastante importante”, señala Urbina, destacando que el déficit persiste incluso si se decidiera vacunar solo a las mujeres.

 

La urgencia aumenta al considerar que, en diversas zonas del país, niños de apenas 10 años ya inician su vida sexual. Mientras países vecinos como Brasil alcanzó una cobertura vacunal contra el VPH en 2025 de 82% en niñas con edades entre los 9 y los 14 años, Venezuela inicia un camino cuesta arriba donde la transparencia en el proceso de aplicación será clave para el éxito.

Fiebre Amarilla: Bloqueo epidemiológico en marcha

Ante la circulación comprobada del virus de la fiebre amarilla en los estados Aragua, Barinas, Lara y Portuguesa, el Ministerio de Salud, liderado por Nuramy Gutiérrez, ha iniciado una estrategia de «bloqueo» del virus.

 

A diferencia del sarampión, donde la opacidad en las cifras nacionales persiste, el gobierno ha movilizado a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) para reforzar las jornadas de vacunación. El objetivo es contener el brote en estos estados críticos en un lapso de dos meses para luego extender la campaña al resto del territorio.

 

La urgencia de una cultura preventiva

El problema de fondo en Venezuela no es solo la disponibilidad de biológicos, sino la reconstrucción del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), que, según la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, no ha cumplido sus metas en la última década.

 

La reciente reunión entre la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y el representante de la OPS, Armando De Negri Filho, sugiere una voluntad política de rectificación. Sin embargo, los especialistas coinciden en que se requiere más que operativos aislados:

Garantía de suministro: Asegurar que las vacunas lleguen a los ambulatorios más remotos.

Transparencia de datos: Publicar boletines epidemiológicos para identificar focos de riesgo.

Educación ciudadana: Fomentar una cultura donde la vacuna se entienda como un derecho y una responsabilidad colectiva.

 

Venezuela tiene el talento humano y la infraestructura base para recuperar su sitial en salud pública. El costo de no vacunar no se mide en bolívares ni en dosis, sino en vidas que pudieron haberse salvado con un simple pinchazo. La carrera contra los brotes de 2026 ya comenzó, y el país no puede permitirse llegar tarde.

 

El Regional del Zulia
Fuente/La Prensa de Lara
Foto/WEB

Te puede interesar

Copyright © 1990-2025 - Todos los derechos reservados.