LA ADMINISTRACIÓN MUNICIPAL

POR: DR. ALIRIO FIGUEROA ZAVALA

Individuo de número de la Academia de Ciencias Jurídicas del Estado Zulia

El concepto de Administración Municipal va más allá de una Contabilidad simple, o Partidas dobles, del Debe y Haber, el saldo en rojo, el déficit o el sobregiro; el repetitivo presupuesto anual, la obra propuesta y no cumplida, el traslado de Partidas; etc. La Administración Municipal, conlleva sentido de comunidad, de servicio sincero.

Debe tenerse en cuenta, que las realizaciones de la Administración Municipal, no son favores, ni gracia de los Alcaldes o Concejales, sino que, es un deber, una obligación, que tienen ellos con la comunidad.

Pero sucede que muchas veces se actúa a lo contrario, tratando de sacar provecho para promocionarse, o ubicarse en mejor posición en el equipo que dirige el partido al cual pertenecen. Si se actúa de esa manera, se pierde la perspectiva ciudadana y entra en juego el politiquero que devenga un sustento proveniente de la contribución ciudadana, se viola la ética administrativa, se coloca por encima la posición personal, la conveniencia hacia los propósitos fijados; es decir, escalar, ubicarse en lo alto para seguir subiendo posiciones de jerarquía partidista.

La Administración Municipal debe ser amplia, humana, comunitaria, no parcializada o funcionar en provecho de un determinado partido político. La Administración Municipal es participar, programar, ejecutar obras de bien para la colectividad; no obtener más ingresos imponiendo impuestos excesivos, caprichosos, muchas veces violatorios de las leyes. La Administración Municipal debe sujetarse a lo que establezcan las leyes y ordenanzas, cumpliéndolas con ecuanimidad e idoneidad y ejecutando obras y servicios a favor de toda la comunidad.

La Administración Municipal la debemos entender como servicio público por su vinculación al interés general y tratándose de una actividad prestacional que corresponde como obligación que tienen las autoridades municipales; la misma debe cumplirse teniendo como norte el bienestar general de la comunidad. Una eficiente Administración Municipal con apego a las leyes y a las ordenanzas redunda en beneficio general, fortaleciendo la democracia y sobre todo al Municipio que es una institución donde el ciudadano aprende a ejercer sus derechos y a tener conciencia de sus deberes; es un espacio donde realmente debe ejercerse la participación que no debe convertirse en una idea teórica y en una realidad etérea, sino en una integración plena entre los ciudadanos y los funcionarios públicos que deben adecuar su actuación al fin primordial del Municipio, que es el mejoramiento de las condiciones de vida de los ciudadanos.