PETROLEO Y COMUNIDAD

POR DR. ALIRIO FIGUEROA ZAVALA

Individuo de número de la Academia de Ciencias Jurídicas del Estado Zulia.

Mezclo estos dos conceptos, porque uno y otro son factores de máxima importancia no solo para el estado Zulia, sino también para el resto del país. El petróleo, porque queramos o no, sigue siendo la riqueza básica en que se ha asentado nuestro desarrollo; y la comunidad, porque si se emplean bien los recursos provenientes de esa riqueza, sin lugar a duda ella gozara de un mejor bienestar económico social.

El petróleo, ha originado transformaciones profundas, y nuestro país paso de una economía agrícola a una economía petrolera, que dio como resultado un acelerado crecimiento de la población urbana en detrimento de la población rural. Cuando el estado venezolano nacionalizo el petróleo y nació PDVSA, como empresa del estado, esta trabajo con el sector privado logrando incrementar la producción petrolera y grandes beneficios para la comunidad.

Lamentablemente, en la actualidad, la industria petrolera está en su peor situación, porque disminuyo la producción de petróleo y por consiguiente dejaron de entrar al país cuantiosos recursos económicos producto de la actividad petrolera. El gobierno debe buscar la manera o forma de relanzar esa actividad, permitiendo la inversión del capital privado tanto nacional como internacional. Para que esto ocurra se deben fijar reglas claras y precisas que generen confianza y seguridad jurídicas para el inversionista y para el mismo estado venezolano.

No se puede seguir predicando que estamos aumentando la producción petrolera cuando la realidad nos indica otra cosa. En pocas palabras, no podemos caer en ineficacia y hablar por hablar. La verdad es que vivimos en pasados años, un tiempo de tan extraordinaria bonanza que nuestras mejores ilusiones pudieron haberse convertido en realidades permanentes, y esto hoy, nos parece que lo que vivimos fue simplemente un prolongado espejismo, que al disiparse nos ha demostrado cuan ineficiente puede ser la aplicación de una errada política petrolera.

Si en verdad, no podemos volver a esos tiempos, por lo menos procuremos llegar a la mitad de esa bonanza. Finalmente concluyo, expresando que todos debemos hacer esfuerzo, gobierno y comunidad para mejorar esta situación, teniendo siempre en cuenta que cuando el pensamiento es pesimista la voluntad debe ser optimista.