RENOVARNOS

por El Regional del Zulia
PEDRO DUARTE

 

POR: DR.PEDRO DUARTE

ABOGADO

 

Recuerdo en este momento la hermosa y profunda película LA VIDA ES BELLA, del famoso actor, director y humorista italiano Roberto Benigni, y de verdad que es bella, a pesar de todas las circunstancias adversas que en oportunidades nos toca vivir en el diario trajinar, llegando a tal punto que pasan los días, los meses, los años, casi sin darnos cuenta y muchas veces se nos va sin vivirla como es merecido.

La vida cotidiana, ese espacio en el que los individuos nos confrontamos con discursos o prácticas provenientes del contexto social que, o bien refuerzan los elementos constitutivos de nuestra identidad, o nos ponen en franco cuestionamiento con nosotros mismos. Nos debe llevar a entender que para lograr un perfecto equilibrio físico y espiritual, debemos hacer los esfuerzos necesarios para que esto se haga realidad, puesto que la rutina diaria, el estrés sostenido producto del acontecer mundial y nacional, nos hace perder esa perspectiva.

En muchas oportunidades mi Padre Don Pedro Duarte, me ha dicho “en la vida no todo es rigor Pedrito” queriendo significar con ello que  también debe haber un espacio importante para el descanso, para la Familia, para los Amigos, para la oración, es decir para vivir.

Entramos a la Semana Santa o Semana Mayor, como también se le conoce y en estos días de asueto que para muchos son la oportunidad para viajar a hermosos paisajes de nuestra Patria, o para visitar a Familiares y Amigos, de igual manera esta  también debería ser una semana de reflexión y encuentro con Dios y con nosotros mismos en el marco de vivir los misterios salvíficos de nuestra redención.

Es una semana de transcendental importancia para todas y todos los que viven  la experiencia religiosa católica en el mundo y por ello, la necesidad de hacer una pausa en el camino y profundizar la espiritualidad, dejando que Jesucristo nuestro Redentor entre en nuestras vidas y estar dispuesto a escucharlo, es sin duda algo que necesitamos. Esa pausa en el caminar de nuestras vidas es necesaria para encontrarnos de una manera más directa con el No-Creado y Creador de todas las cosas, el alfa y la omega, principio y fin de todo, es decir con Dios eterno pues sin duda el Hombre y la Mujer de hoy necesitan de ese encuentro.

La Semana Mayor y de manera especial el Santo Triduo pascual, jueves viernes y sábado santo, nos debe servir para revisar nuestra vida, cómo la hemos venido viviendo, cuáles son esos eventos que nos han marcado? Es mirar también de frente nuestras faltas, reconocer que hemos hecho daño y nos hemos dañado, así como también descubrir que tenemos muchas razones para estar agradecidos.

Que en este merecido descanso de la Semana Mayor, se renueve nuestra vida, se refresque nuestra existencia disfrutando de nuestra hermosa Patria así como de la profundidad espiritual que encierra la Semana Santa.

 

Dr. Pedro Duarte

Abogado

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