POR: GLORIA CUENCA
Me siento mortificada en extremo por las razones que nos agobian. Recuerdo lo que escribí sobre Eróstrato[1]: se trata, por sí no lo recuerdan, de aquel personaje griego, deseoso de notoriedad, sin importarle para nada cómo conseguirlo. Quemó un templo de los más famosos que allá existían; así se le recuerda por su terrible acción en nuestros días. Sí además de ese “perverso” afán de protagonismo, hay deseo de imponer lo que se piensa y dice, se “pervierte la autoridad”, [2]para desgracia, estaremos frente a una combinación letal. No hace falta explicar ¿por qué? Podemos darnos cuenta de la complicación que afrontamos: frente a un/a autoritario/a con obsesión de figurar, sin importar el desastre que sea necesario para alcanzar la notoriedad anhelada: ¡Dios nos proteja! Se puede observar lo que nos rodea y percibir el desastre continuado, intuido y bastante conocido ante el total despelote de un gobierno: ignorante, ineficaz, inhumano, descuidado, mentiroso, entre los adjetivos, que se le pueden endilgar con facilidad. No agrego inconsciente, no se realmente, si lo son. Tengo dudas. Algunos/as son inteligentes, preparados, ¿cómo catalogarlos? Recuerdo al nunca olvidado y admirado Pedro Duno: PHD en Filosofía de una prestigiosa universidad de Londres, Filósofo de la UCV, revolucionario siempre. A mi pregunta, ¿qué ocurría con un joven, “revolucionario y tomista” él, que se negaba a suspender la toma del Consejo de la Facultad de Humanidades y educación? (hablo del año de la Renovación Universitaria. UCV 1969) De forma enfática me contestó: “Está loco. Los revolucionarios somos, estamos locos; hay momentos de cordura y otros, muchos, de total enajenación. Hay que estar loco para ser revolucionario”. El profesor Duno, a quien admiré siempre por su lucidez y coherencia, me hizo reflexionar al respecto. Asimilé y comprendí este dicho, repetido y citado constantemente; a pesar de haber cambiado, quien escribe, de bando ideológico-político. No implica, que no sea capaz de reconocer, en algunos de ellos, talentos genuinos, brillantez intelectual, y coherencia vital que hace a un humano diferente, siempre. No obstante, según mi apreciación, equivocados, de “medio a medio”, dicen en Maracaibo, coloquialmente.
Escribo, con esperanza. Deseo y confío me lean, en algún momento, los individuos que nos hacen pensar y preguntar: ¿los seres humanos están perdidos para la bondad? Ocurren eventos y ponen de relieve conductas malvadas; surgen al lado de esos, humanos verdaderos; dispuestos a colaborar sin interés, se solidarizan al saber lo que ocurre, llevan lo que pueden y hasta renuncian a su propio bienestar al pensar en la desgracia ajena. Esto refuerza nuestra Fe. Para nada fácil, seguir adelante en los terribles momentos y circunstancias que toca vivir. Recuerdo a Martín Lutero: me llega al alma su frase, “La Fe Salva”. Quien no se ha visto en determinadas situaciones, tal vez, no comprende o, le parece exagerado eso de apelar a la Fe, a la confianza en Nuestro Dios. En mi caso, no hay nada más cierto, ni veraz que este hecho diario, para continuar y aceptar lo complejo, con todas las implicaciones que vivimos, en la cotidianidad.
¿A quién se le ocurre convocar una rueda de prensa internacional? ¿con corresponsales extranjeros? ¿para engañarlos? A cualquier demócrata le resulta insólito. Tampoco para los autoritarios que saben que, son lo que son. Importante decirlo, hay gente conscientemente autoritaria. Me refiero a quien (es) cumplió con lo escrito en el frontón de la antigua academia griega: “Conócete a ti mismo”. (Menos mal, no fue esa academia, la que quemó Eróstrato) Prioridad para cualquier humano y, fundamental, para quien aspira a ser político. De lo contrario seguramente, tendrá confusiones, al no saber quién es, qué quiere. Los infelices revolucionarios, (son muy desdichados, en efecto) creen que, aman a los demás; no obstante, demuestran lo contrario: capaces de robarlos, maltratarlos y humillarlos, sin remordimiento de consciencia. ¿No son consciente de que, su verdadero objetivo, es tener dinero, oro, propiedades y joyas? ¿Cómo le encontraron a José Luis Rodríguez Zapatero? ¡Qué lamentable y triste presenciar y conocer esos hechos! La historia, el periodismo, la literatura, la tecnología, el cine, la fotografía, entre las formas corrientes que existen para perpetuar los hechos y sucesos, resultan imprescindibles para el futuro. En los jeroglíficos, en las Cuevas de Altamira, en las Ruinas de Pompeya, en las Catacumbas de Roma, entre otros testimonios, hay formas y maneras de conocer como se sucedieron las cosas, “allá y entonces”. Hoy en día podemos tener archivos prácticamente en vivo de todo lo que ocurre para nuestra tranquilidad, sorpresa o, desgracia. Especialmente, serán los historiadores, comunicólogos, sociólogos, educadores, psicólogos, antropólogos y arqueólogos, entre otros investigadores y profesionales del futuro, quiénes sin problemas, tendrán la visión concreta de actividades y tareas. Conocerán la historia, “Maestra de la vida, heraldo de los tiempos” (Cicerón, dixit) sin esfuerzo, también con certeza y ¿sin dificultad?
Puede resultar un tormento, en el futuro entender a estos seres extraños: dañan, agreden, logran quitarnos la paz y la serenidad. ¿Por qué actúan así? ¿Qué impulsa esa maldad? ¿Qué tipo de satisfacción obtienen con este desastre? ¡Solo Dios lo sabe! ¡Virgen Santísima ayúdanos y protégenos! Necesitamos mucha Fe y confianza para lograr entender y comprender lo que vivimos.
[1] En algunos textos Eróstrato, aparece con H. En otras aparece sin H. Decidí dejarlo con la E a todo evento.
[2] “El autoritarismo, es la perversión de la autoridad”. Hugo Callello.