NACIONAL.- El Gobierno de los Estados Unidos, a través de su subsecretario de Estado, Christopher Landau, fijó posición sobre la compleja coyuntura que atraviesa Venezuela. En declaraciones ofrecidas a la cadena NTN24, el diplomático estadounidense enfatizó que, si bien se busca incentivar el desarrollo económico, la incertidumbre política sigue siendo el principal obstáculo para el retorno de capitales extranjeros.
Para la administración estadounidense, el éxito de la etapa post-captura de Nicolás Maduro depende de un equilibrio sincronizado. “La evolución política y económica del país tiene que ir de la mano y eso se complica”, reconoció Landau a NTN24, señalando que los inversionistas internacionales requieren certezas institucionales antes de comprometer recursos en el país.
El funcionario fue enfático al declarar que “la incertidumbre es el peor enemigo de la inversión”, razón por la cual Washington trabaja con las autoridades actuales para sentar las bases de un entorno económico viable, sin descuidar las exigencias de democratización.
Diálogo pragmático y reformas
Landau describió el estado actual de Venezuela como un “desastre económico” heredado de más de dos décadas de gestión ineficiente. Ante este escenario, explicó que Estados Unidos mantiene una estrategia de doble vía: interlocución con el poder vigente y presión por cambios estructurales.
“Estamos trabajando con el gobierno que existe en Venezuela, pero también estamos incentivando y empujando reformas políticas a la vez”, puntualizó el diplomático durante la entrevista.
Asimismo, defendió el ritmo del proceso, asegurando que el avance financiero no debe desbordar la estabilidad política, pues el objetivo final es una transición donde la inversión esté plenamente protegida por garantías legales. “El paso económico no tiene que adelantarse demasiado del paso político”, dijo.
Vigilancia de fondos públicos
Un punto crítico de la agenda de Washington es el destino de los ingresos provenientes de la industria petrolera. Landau aseguró que existe un monitoreo constante sobre las autoridades venezolanas para garantizar que estos recursos se destinen a fines legítimos y no se desvíen hacia intereses particulares o irregulares.
Un llamado a la paciencia
Al cumplirse apenas cuatro meses desde el inicio de esta nueva fase política, el subsecretario de Estado calificó el momento como “sumamente delicado”. Frente a las expectativas de soluciones inmediatas, Landau pidió realismo ante la magnitud del cambio.
“Eso es muy delicado y en eso estamos, pero les puedo asegurar que tenemos esta meta de llegar a un punto donde puede haber una transición democrática en Venezuela y donde la inversión sea protegida y tenga garantías”, subrayó Landau.
“La transición comenzó apenas hace cuatro meses. No es que haya llevado mucho tiempo y todavía creo que hay que tener un poco de paciencia”, concluyó el vocero, reafirmando el compromiso de su país con una salida democrática y el restablecimiento del Estado de Derecho en la nación suramericana.
EL REGIONAL DEL ZULIA