APUNTES DEL CRONISTA: EXCELSA DAMA DEL SALADILLO

por Mileydi Piña
REYBER PARRA

POR: REYBER PARRA CONTRERAS*

Llega el 18 de noviembre y los zulianos volcamos la mirada a San Juan de Dios, donde mora  la sagrada reliquia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, prenda del vínculo que une a nuestro pueblo con la Madre de Dios. Miles de devotos acuden en el transcurso de las fiestas patronales a la basílica, para expresar sus sentimientos de gratitud y veneración a la Madre de todos, como bien lo expresa la gaita de Gotera (Aurora diamantina) “un eterno enamorado es el pueblo que a San Juan de Dios camina”, llevando consigo sus cuitas y dolencias, confiando en el amparo de la Casta Señora; anhelo cristiano que el poeta Ildefonso Vázquez expresó con los siguientes versos:

“En este valle de aflicción y duelo,

donde el zuliano en tu beldad se encanta,

no hay amor como el tuyo, Virgen santa,

ni fuente más copiosa de consuelo”.

Y es que Maracaibo, como bien lo apuntara el Dr. Francisco Ochoa en el periódico El Mentor, de fecha 17 de noviembre de 1883, “si bien es entusiasta por el culto de la Madre de Dios bajo los títulos diversos con que la piedad cristiana la venera, siente una predilección especial por la Virgen de Chiquinquirá. No hay favor que no crea alcanzar de ella, ni gracia para cuya consecución no ocurra a su divina mediación. Implóranla con fe ciega, el náufrago que lucha desesperado con las ondas de proceloso mar, el caminante que se ve amenazado de muerte por terrible fiera, el enfermo que siente apagarse la existencia, víctima de aguda enfermedad; todos cuantos sufren de alguna manera. Y fama es la prodigalidad y eficacia con que dispensa sus auxilios tan milagrosa abogada”.

Con el prodigio de la renovación de su imagen en la sagrada tablita, el 18 de noviembre de 1709, María de Chiquinquirá se introdujo en la historia de Maracaibo, para hacer morada en el corazón de sus hijos, a tal punto que cada 18 de noviembre “donde quiera que se encuentre un maracaibero, dedica un recuerdo a su tierra, porque no puede olvidar que es el día de las grandes manifestaciones a la auxiliadora de la grey regional, a quien dedica, cualquiera que sea la distancia a que se encuentre, siquiera una plegaria fervorosa” (Hermano Nectario María).

Honremos a la Madre en su advocación de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá; hagámoslo conservando las tradiciones familiares y comunitarias que desde el siglo XVIII han acompañado nuestra piadosa veneración, orientadas a celebrar la cercanía de María Santísima a un pueblo noble y trabajador que encomienda a Ella sus más profundos anhelos.

Salve, Reina y Madre: “Tú eres el orgullo de nuestro pueblo” (Judit 15, 9).

 

*Cronista de Maracaibo. Profesor de historia de Venezuela en la Universidad del Zulia. Miembro de la Academia de Historia del Estado Zulia, E-mail: [email protected] Instagram: @cronistademaracaibo X: @CronMaracaibo TikTok: @cronistademaracaibo

 

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