Economía.-En el foro “Radiografía del Retail a la Venezolana”, realizado en Caracas, Ítalo Atencio, presidente de la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios (ANSA), ofreció un diagnóstico revelador sobre el drástico cambio en el comportamiento de compra de los venezolanos: los grandes mercados mensuales o quincenales han quedado en el pasado. En su lugar, los consumidores realizan compras pequeñas, frecuentes y adaptadas a su limitado poder adquisitivo.
“El venezolano va dos o tres veces a la semana a comprar. Se hacen compras diarias y repetidas. El mercado del mes o de la quincena ya no existe”, afirmó Atencio ante más de 300 empresarios del sector retail (Minorista). Esta transformación responde a una realidad económica que obliga a los ciudadanos a administrar sus gastos con extrema cautela, comprando solo lo necesario para el día o la semana.
El monto promedio de compra varía según el tipo de establecimiento:
Tiendas pequeñas (200 m² en zonas populares): entre 8 y 9 dólares.
Supermercados medianos (1.000 m² en zonas de clase media): alrededor de 18 dólares.
Grandes supermercados en zonas de mayor poder adquisitivo: 23 dólares o más.

Inflación persistente y poder adquisitivo en caída
Este cambio en los hábitos de consumo no ocurre en el vacío. Venezuela enfrenta una inflación crónica que ha vuelto a repuntar en 2025, en medio de presión internacional y tensión política. Mientras el gobierno de Nicolás Maduro denuncia intentos de desestabilización, los precios escalan sin control.
En Petare, uno de los sectores más poblados de Caracas, un mototaxista declaró a CNN que la harina de maíz triplicó su precio en solo dos semanas. Según datos del Banco Central citados por el medio, el bolívar se ha depreciado cerca de 70 % en tres meses, desde el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe. Esta devaluación ha pulverizado los ingresos de millones de venezolanos, muchos de los cuales sobreviven con salarios mínimos inferiores a un dólar.

El retail formal resiste y crece
A pesar del entorno adverso, el sector de supermercados formales muestra signos de resiliencia. Atencio informó que los precios en estos establecimientos son hasta un 10 % más bajos que en otros tipos de comercio, gracias a que las compras se realizan a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela.
Además, el sector mantiene números “en azul”: creció un 5 % en lo que va de 2025, con la apertura de 44 nuevas tiendas hasta noviembre. También se reporta la generación de 714 mil empleos directos e indirectos, lo que representa un incremento del 8 % respecto al año anterior.
Entre la adaptación y la incertidumbre
El testimonio de ANSA refleja cómo los venezolanos han aprendido a adaptarse a un entorno económico volátil, fragmentando sus compras y priorizando la supervivencia ante la pérdida de poder adquisitivo golpea a familias que sobreviven con salarios mínimos inferiores a un dólar.
Sin embargo, esta adaptación no oculta el trasfondo: una inflación diaria, escasez intermitente y temor a expresar críticas, especialmente tras las recientes detenciones de economistas que cuestionaron la política económica del gobierno.
En este contexto, el retail formal se convierte no solo en un espacio de abastecimiento, sino en un termómetro de la economía venezolana, donde cada ticket de compra cuenta una historia de resistencia, ajuste y esperanza.