Economía.- El mercado laboral venezolano atraviesa una de sus etapas más críticas en décadas, con una estructura profundamente fracturada que refleja los efectos acumulados de la crisis económica, la migración masiva y la precarización del empleo. Así lo advirtió el abogado experto en materia laboral, Jair De Freitas, quien alertó que casi el 50% de los venezolanos se encuentra fuera de la economía formal, una cifra que pone en evidencia el debilitamiento del tejido productivo nacional.
Según De Freitas, más del 40% de la población activa está empleada en el sector informal, desempeñando labores sin contrato, sin beneficios sociales ni garantías de estabilidad. Este segmento incluye desde vendedores ambulantes y trabajadores por cuenta propia hasta empleados en microempresas que operan al margen de la legislación laboral vigente. Además, un 8% se encuentra desempleado, lo que agrava aún más el panorama de vulnerabilidad social.

“Estamos frente a una economía que no logra absorber a su fuerza laboral de manera digna ni sostenible. La informalidad no es solo una estadística: es una realidad que afecta el acceso a salud, pensiones y calidad de vida”, señaló De Freitas en declaraciones recientes ofrecidas a Unión Radio.
Causas estructurales y consecuencias sociales
Expertos coinciden en que esta fractura responde a múltiples factores: la contracción del aparato industrial, la fuga de capital humano, la dolarización parcial de la economía y la falta de incentivos para la inversión formal. La informalidad, aunque representa una válvula de escape para millones de venezolanos, también perpetúa la desigualdad y limita el crecimiento económico.
Además, el debilitamiento de instituciones como el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) y la ausencia de políticas públicas efectivas para la generación de empleo formal han contribuido a este fenómeno. La brecha entre los trabajadores formales e informales se ha ampliado, generando una economía dual que opera en paralelo y con escasa regulación.
El empleo se ha redefinido en el país para 2025, debido a las transformaciones en los procesos productivos y el quiebre de los esquemas tradicionales.

Modelo Freelance
El experto laboral indicó que el auge de esquemas alternativos como el trabajo freelance, aunque ofrece mayor autonomía y manejo del tiempo, requiere aptitudes técnicas y actitudinales muy específicas para ser efectivo.
Contrario a la percepción común, el modelo freelance no implica una total ausencia de control. Freitas afirmó que “dentro de las pautas freelance existen niveles de supervisión, incluso a veces mayores que en un trabajo presencial». Esto subraya la complejidad de la autogestión profesional en el contexto actual.
¿Qué se puede hacer?
De Freitas propone una serie de medidas urgentes para revertir esta tendencia:
Reformas laborales que incentiven la formalización.
Programas de capacitación y reconversión profesional.
Estímulos fiscales para pequeñas y medianas empresas.
Fortalecimiento de los mecanismos de inspección y protección laboral.
Sin embargo, advierte que sin voluntad política y sin una recuperación sostenida del entorno económico, estas propuestas podrían quedarse en el papel.
Fotos/WEB
Con información de El Impulso
El Regional del Zulia