POR: DR. ALIRIO FIGUEROA ZAVALA
INDIVIDUO DE NÚMERO DE LA ACADEMIA DE CIENCIAS JURÍDICAS DEL ESTADO ZULIA.
Siendo el Municipio la institución básicamente representativa de la comunidad local, es natural que deba responder a su función específica, por encima de cualquier otra. La confianza y el respaldo de una comunidad son indispensable para el cumplimiento de las obligaciones del gobierno local respectivo; y la identificación que se deriva de dicha confianza tiene que ser el fruto de una estrecha compenetración de voluntades, de esfuerzos y de aptitudes.
La disociación, el alejamiento de la comunidad respecto al Municipio se produce cuando éste último no es capaz de responder a las aspiraciones populares en cuanto al ordenamiento de la vida en común, la buena administración de los recursos y la satisfacción de las más perentorias necesidades colectivas.
No hay que perder de vista que la comunidad considera al Alcalde y a los Concejales como sus directos representantes a quienes confía la defensa de sus intereses; y cuando dichos funcionarios son elegidos con la mediatización de otros intereses menos generales o por procedimientos menos directos, se corre el riesgo frecuente y doble de que la comunidad se sienta defraudada, preterida y de que esos funcionarios justifiquen dicho sentimiento al olvidar su responsabilidad con la comunidad, obedeciendo con preferencia a las conveniencias partidistas, a las cuales deben su mandato.
Entre los reclamos más frecuentes de las comunidades, es constante el contraste entre la posición y promesas de los candidatos en campaña y su actuación posterior a la elección. De manera que lo ideal es que exista, en lo posible, en hacer cumplir lo que se prometió en la campaña electoral Municipal.
Dr. Alirio Figueroa Zavala | Abogado