POR: DR. ALIRIO FIGUEROA ZAVALA.
Individuo de número de la Academia de Ciencias Jurídicas del Estado Zulia.
El próximo 27 del presente mes y año, se celebran elecciones para elegir Alcalde, Alcaldesas, Concejales y Concejalas; y dada la importancia que tiene un Alcalde por ser la primera autoridad civil, política y en la policía Municipal; he creído conveniente esbozar brevemente el perfil de lo que debe ser un alcalde.
El perfil deseable, en mi opinión, debe basarse en 4 virtudes, para reflejar el parecer de la opinión pública. Estas virtudes son: Habilidad política, capacidad gerencial, sensibilidad social y sentido ético. Desde el punto de vista formal o legal, las funciones del Alcalde son muchas diversas y están contempladas tanto en la Constitución Nacional, en la Ley Orgánica del Poder Público Municipal y otras leyes.
En forma somera, explico estas virtudes: 1. La habilidad política: Un Alcalde debe tener esta virtud para saber articular los diversos intereses de la población y convertirse en el líder de su comunidad. 2. Capacidad gerencial: Debe tener esta virtud para saber administrar tanto los recursos humanos como materiales con la mayor eficiencia. 3. Sensibilidad social: Esta es necesaria para trabajar con la más alta motivación de servicio por el bienestar de la población, tratando de responder a sus necesidades. 4. Sentido ético: Esto es muy importante para trabajar con consciencia moral sobre las consecuencias de sus acciones.
¿Cuál es el orden de importancia de estas virtudes? ¿Es alguna de ellas más importante que las demás? Es tentador hacerse estas preguntas. Sin embargo, puede pensarse que todas ellas conforman un todo integral, inseparable. La ausencia significativa de alguna de esas virtudes, constituirían una deficiencia que atentaría contra el buen desempeño del papel del Alcalde. Más aun, podemos argumentar que estas virtudes se refuerzan mutuamente.
Es muy importante que un Alcalde trate de reunir en su persona esas virtudes para servir con eficiencia, habilidad política, mucha sensibilidad social y, lo más importante, tener mucha ética en la administración de los bienes del Municipio.
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Dr. Alirio Figueroa Zavala | Abogado