EL VERDADERO SENTIDO DEL CARÁCTER

por Mileydi Piña
NILMARY BOSCÁN

POR: ABG. NILMARY BOSCAN MALDONADO

Comienzo este artículo con una pregunta, ¿Tienes carácter?  ¿Qué significado tiene para ti «tener carácter»?.  Seguramente  te ha ocurrido qué pides referencia sobre alguien y te dicen: “Lo malo que tiene  fulanito,  es su mal carácter” como si se tratara de una característica negativa,  relacionada a una persona irascible o de actitud molesta.  Hay una confusión casi generalizada sobre lo que representa el carácter,  siendo este el “conjunto de rasgos psíquicos y patrones de conducta que una persona adquiere y moldea a lo largo de su vida mediante la educación, las experiencias y la interacción social”. Se manifiesta en la forma en que un individuo reacciona, piensa y actúa, reflejando valores y hábitos que lo distinguen.  El carácter no es una actitud negativa  que identifica a una persona como  gruñona o  autoritaria y  aquí cabe muy bien el refrán: “Quien grita no es el que tiene la razón”,  esos comportamientos no reflejan la grandeza de tener carácter.

El carácter,  es una característica  que se cultiva con los años,  está relacionado con las experiencias y procesos que vive una persona que a través del aprendizaje obtenido va moldeando su manera de reaccionar  para enfrentar las situaciones que la vida le presenta,  también se fortalece con las interrelaciones personales. Lleva implícito varios elementos como la gestión de las emociones,  firmeza en la convivencia,  fortaleza,  coherencia,  perseverancia y estabilidad.

Una persona con carácter hace uso de la objetividad en el manejo adecuado de sus emociones cuando le toca enfrentar situaciones donde lo más fácil sería explotar y arremeter contra los demás. Por el contrario mantiene el control  con empatía y firmeza. Puede sentarse en la misma mesa con su peor enemigo,  pero aun así,  logra encararlo sin perder los estribos. Tener carácter no es ser intolerante,  agresivo o rígido.  No implica imponer ideas o pasar por encima de los demás.

El carácter es una virtud que se construye,  incluso me atrevo a afirmar que es una decisión personal,  al buscar las herramientas necesarias para trabajar en sí mismo y  sobre todo en la forma de reaccionar,   para actuar adecuadamente  ante cualquier escenario,  sin perder los estribos ni la decencia  con  firmeza,  objetividad,  inteligencia,  empatía y   ecuanimidad,    incólume  a los principios y valores.  Ser autentico mostrando lo que realmente eres,  consciente de tus virtudes y defectos,  mantenerse firme a pesar de las adversidades siendo congruente con tus pensamientos y acciones, saber establecer tus límites y  haciéndolos respetar.

El carácter es tener los pies bien puestos sobre la tierra,  independientemente de la posición que ocupes en la vida.

Cultivar el carácter es una inversión valiosa en sí mismo,  porque es la evolución de la brújula interna que nos permite caminar con tranquilidad,  dignidad y propósito,  transformando no solo nuestra propia vida,  sino también el entorno que nos rodea. Es un sello que distingue nuestra humanidad y entender que podemos moldearlo es asumir la gran responsabilidad de convertirnos en la mejor versión de  nosotros mismos.

“Cuantas más piedras encuentre en mi camino,  más grande construiré mi castillo”

 

Abg. Nilmary Boscan Maldonado.

 

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