Economía.- El mapa de la reconstrucción de Venezuela ha comenzado a atraer nuevamente a los grandes capitales de la región. El Grupo Argos, el holding colombiano líder en cemento e infraestructura, ha confirmado que evalúa formalmente su regreso al mercado venezolano. Este movimiento se produce tras el drástico giro político en el país y la captura de Nicolás Maduro, factores que han abierto una ventana para la renegociación de activos expropiados hace dos décadas.
Una deuda pendiente de 300 millones de dólares
Para Jorge Mario Velásquez, presidente de Grupo Argos, el camino de regreso a Venezuela no solo es una oportunidad de negocio, sino un acto de justicia financiera. En declaraciones a Bloomberg, Velásquez fue enfático al señalar que cualquier proceso de normalización debe pasar por el reconocimiento de las deudas históricas.

“Creemos que este proceso de normalización en Venezuela tomará tiempo, pero incluirá el reconocimiento de los inversionistas que fueron expropiados y a quienes nunca se les pagó, como nosotros”, sentenció el ejecutivo.
La historia de Argos en Venezuela se remonta a 1997, cuando la compañía adquirió una planta en el estado Trujillo por 350 millones de dólares. Con una capacidad de producción de 750.000 toneladas métricas de cemento al año, la planta era un motor industrial hasta que, en 2006, el gobierno de Hugo Chávez la expropió sin otorgar compensación alguna. Hoy, esa deuda pendiente —estimada en más de 300 millones de dólares— se perfila como el eje central de cualquier mesa de negociación con las nuevas autoridades.
El desplome y la esperanza del intercambio bilateral
El interés de Argos coincide con una necesidad urgente de reactivar el comercio binacional. Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), la relación comercial entre Colombia y Venezuela llegó a rozar los 6.100 millones de dólares, antes de colapsar a niveles críticos de apenas 320 millones en 2017.
El sector de la construcción es visto como la punta de lanza para recuperar estas cifras. Sin embargo, el optimismo es cauteloso. Velásquez advirtió que, pese al contexto favorable, aún persisten «desafíos importantes», centrados principalmente en: La seguridad interna del país.
La ausencia de un marco jurídico robusto que brinde protección real a la inversión extranjera frente a futuras arbitrariedades.

El factor Trump y el respaldo internacional
Un elemento clave en esta nueva etapa es el respaldo geopolítico. Velásquez destacó el apoyo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia los derechos de las empresas extranjeras afectadas por expropiaciones en años anteriores. La expectativa del holding colombiano es que esta presión diplomática y legal se extienda a todos los sectores productivos, garantizando que Venezuela vuelva a ser un destino seguro para el capital global.
Próximos pasos: De Medellín a Caracas
Aunque todavía no hay una fecha marcada en el calendario para una visita oficial a la capital venezolana, la directiva de Grupo Argos ya tiene en sus planes una inspección técnica sobre el terreno para evaluar el estado de la infraestructura y las condiciones del mercado actual.
El posible regreso de Cementos Argos no solo significaría la recuperación de un activo estratégico, sino una señal contundente para el mundo: Venezuela está intentando reconstruir los puentes que la ideología dinamitó hace 20 años.
El Regional del Zulia
Fuente/ Bloomberg
Fotos/WEB