Economía.– El coordinador del movimiento Unión y Cambio Bolívar y miembro de su dirección nacional, Rachid Yasbek, hizo un llamado urgente a las autoridades y sectores económicos para diseñar un plan de inversión exclusivo para la región Guayana, tras los anuncios de nuevos fondos destinados al país.
Ingeniero de profesión, Yasbek subrayó, durante una entrevista ofrecida a la prensa local, que el desarrollo regional no puede depender de políticas genéricas, sino de una estrategia técnica ajustada a la realidad de las industrias básicas y del sector privado local.
“El primer paso crítico es la recuperación del sistema eléctrico. Guayana requiere la liberación de 3.600 megavatios en los próximos 12 a 18 meses. Sin esta potencia, es imposible ejecutar una reactivación gradual y seria de nuestro holding industrial”, afirmó.

Salario productivo vs. salario mínimo
En el ámbito laboral, el dirigente propuso un cambio de paradigma: sustituir el concepto de salario mínimo por un salario productivo.
“No queremos más bonos para que el trabajador se quede en casa. Guayana debe hablar de un salario anclado al crecimiento y recuperación de la industria. Si hay producción, el trabajador debe ver mejoras sustanciales en su ingreso de forma inmediata”, señaló.
Yasbek expresó su preocupación por la política de exportación de materias primas sin procesar. Recordó que Guayana cuenta con infraestructura y talento para transformar hierro y bauxita en productos terminados.
“Vender solo commodities es desperdiciar nuestro potencial. Guayana fue y debe volver a ser una escuela de producción que genere valor agregado aguas abajo, clave para fortalecer la economía nacional”, explicó.
Transparencia y empleo indirecto
El dirigente destacó el efecto multiplicador de la industria pesada sobre el sector privado. Según sus cálculos, un plan bien ejecutado puede generar cinco veces más empleos indirectos que directos, beneficiando a metalmecánica, servicios y comercio local.
Para ello, exigió transparencia total en las licitaciones: “Necesitamos procesos abiertos y competencia leal que permitan que las empresas guayanesas, hoy paralizadas pero con décadas de experiencia, vuelvan a operar y a generar dividendos para el Estado”.
Finalmente, Yasbek rechazó la gestión de “advenedizos” en las industrias básicas y ofreció la capacidad técnica de la región.
“Proponemos la creación de un equipo multidisciplinario integrado por profesionales que conocen nuestra realidad. Estamos listos para presentar una propuesta técnica que levante las áreas paralizadas y devuelva a Guayana su rol como motor productivo de Venezuela”, concluyó.
