POR: LIC. NÉSTOR PERALTA
No hay manera de definir el estado perfecto del hombre , esto varía según la cultura , país y hasta la religión inciden en la manera de percibir la vida ,se asocia la felicidad con el bienestar emocional o mental ,la ciencia la identifica con la presencia de dopamina y serotonina en el cerebro originando sentimientos de alegría en el individuo , asociamos regocijo con relaciones humanas ,logros personales y experiencias sencillas como escuchar buena música , ver un atardecer , disfrutar de una suculenta comida y buena compañía , ayudar al prójimo y estar en contacto con la naturaleza , pero sigue siendo un concepto muy subjetivo y difícil de entender.
Actualmente se dice que las personas que viven en los países desarrollados tienen el mayor estado de felicidad por tener estabilidad social, fuerte sentido de comunidad y carencia de corrupción , equilibrio entre trabajo y vida , sus servicios básicos están garantizados, es decir que muy poco sufren de este mal moderno que llamamos estrés o angustia , sin embargo algunos de esos países tienen altas tasa de suicidios lo que denota una total incoherencia con esa supuesta felicidad , en muchos casos esos “ciudadanos felices” exigen la eutanasia al presentar alguna patología que tiene tratamiento , no soportan ningún tipo de problema , no están preparados para afrontar complicaciones .
Nosotros los tercermundistas(como nos llaman) entendemos la felicidad de otro punto de vista : somos felices por naturaleza , en nuestros genes se aloja la alegría desde tiempos ancestrales , no nos hace falta nada , solo que la vida nos da lo que requerimos a cuentagotas, de nada sirve tener una existencia sin vicisitudes, esperamos un amanecer para luchar y ver otro logro realizado con esfuerzo y trabajo , ese es el secreto de quienes vivimos en países “subdesarrollados” para vivir a plenitud y con propósito de vida , nada de esas cosas horrendas y frías como tener todo resuelto , no habría emoción al tener necesidades cubiertas , ni tener algo que atormente nuestras existencias , ese concepto de felicidad no lo entendemos ni queremos es lo que menos deseamos , las dificultades van moldeando nuestra actitud ante la vida .
No hay como vivir en tierras calientes donde hay sonrisas y compañías a granel a pesar de los obstáculos que lejos de desconsolarnos nos alientan a seguir viviendo ,jamás pensamos en dejar de vivir , eso no tendría sentido <vivo para resolver> como dirían nuestros hermanos Cubanos que saben cómo es que se bate el cobre en este mundo terrenal , somos eufóricos en nuestro día a día , quizá por beneficiarnos diariamente de los rayos del sol que nos nutre y permite ver una alta gama de colores inimaginables para quienes viven en países grises y fríos , percibimos regocijo hasta en las cosas más sencillas , experimentamos orgasmos existenciales cada vez que se solucionan problemas de servicio público , superar una enfermedad , conseguir un empleo ,vivimos en una real montaña rusa de emociones , hoy fue un mal día , pero mañana será mejor , y así sucesivamente …
Lic. Néstor Peralta
CNP: 7371
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