POR: ABG. NILMARY BOSCAN MALDONADO
El tema de la autoestima y del amor propio sigue siendo álgido y confuso, siendo lo más complicado tomar la decisión de librarse de personas, situaciones y patrones sociales que afectan el libre desenvolvimiento de la mujer, siendo una decisión personal tomar las riendas y con valentía desprenderse de lo negativo, estableciendo límites personales para crear una esfera de tranquilidad y bienestar emocional, defendiendo y respetando la individualidad. En estos tiempos se habla del empoderamiento femenino, ese poder de la mujer que no tiene que ver con perder su esencia y tampoco se refiere al libertinaje. No se trata de empoderar el cuerpo mediante cirugías estéticas. El empoderamiento femenino, va más allá, radica en fortalecer las capacidades, confianza en sí misma, la autonomía, visión y protagonismo para impulsar cambios significativos en todas las áreas relacionadas con la mujer.
La mujer debe cuidar su naturaleza y no cambiar para ser aceptada, es sencillo, quédate con quien te anime a ser cada día mejor persona respetando tu forma de ser. La aceptación es pilar de la autoestima, si eres flaca, gordita, alta, baja, como sea que Dios te trajo al mundo eres bella e irrepetible. Cada día hay que trabajar para buscar una mejor versión de si misma, pero comenzando desde lo interno, alimentando la confianza y la fuerza vital para proyectar hacia el exterior. Hay mujeres que son bellísimas por fuera pero inseguras, hay otras que con su sonrisa pintan su rostro de hermosura trasmitiendo felicidad.
Querida amiga, si no te trae paz, bienestar y propósito, entonces no le des tiempo ni energía, suelta lo que no haga prosperar tus talentos y capacidades para alcanzar todo lo que te propongas en tu camino. Cada quien tiene su forma de pensar, con base a sus experiencias, educación, etc. y probablemente coincida o no con tu forma de ver la vida, pero eso no implica que debes anularte para ser como los demás quieres que seas, simplemente se tú misma sin sentir culpa por no seguir estigmas o patrones. Haz lo que te guste con plena libertad sin que nadie te ponga cadenas porque no naciste para ser una esclava, llegaste al mundo para desarrollarte y ser feliz. Cuidar de si misma es quererse.
Mujer, quererte te invita a comenzar por soltar aquello que no edifica en tu vida, incluso ese desapego puede doler pero al final del camino será provechoso. Sé leal a ti misma, en primer lugar, por encima de todo y no entregues tu vida a las exigencias de otros, incluso de la misma sociedad que hace que pierdas tu autenticidad. No estas obligada a seguir un iluso modelo de perfección, porque en las imperfecciones se encuentra la grandeza de ser única. Puedes errar y volverlo a intentar, pues cada quien tiene su camino y en él los obstáculos que debes desafiar y superar, con las herramientas de vida apropiadas. Ese es tu aprendizaje, el que va a forjar tu carácter. Nunca olvides tus valores y principios porque son ellos las raíces que te van a mantener firme ante las importantes decisiones que debes tomar en tu vida.
Mujer, el poder está en ti. Quiérete.
Abg. Nilmary Boscan Maldonado
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