POR: DR. ALIRIO FIGUEROA ZAVALA
Individuo de número de la Academia de Ciencias Jurídicas del Estado Zulia
La palabra poder está relacionada en nuestro lenguaje común a conceptos como fuerza, potencia, facultad, autoridad, imposición. En este escrito, vamos a entender por poder la capacidad que tiene un actor social, bien sea individual o grupal, de lograr los objetivos que se han propuesto para el conjunto de la sociedad. O sea, lograr que su propio objetivo se imponga a la sociedad en su conjunto y sean asumidos por ella como propio.
En este sentido entendemos por poder político aquellas relaciones sociales a través de las cuales se imponen unos objetivos determinados a la sociedad y unos medios o cursos de acción para realizar esos objetivos. Cuando hablamos, en general, de los objetivos nacionales nos estamos refiriendo a los objetivos de aquel grupo o actor social que ha logrado imponer sus objetivos a toda la nación.
El poder político, por tanto, es el resultado de una determinada correlación de fuerzas entre los actores que constituyen el conjunto social. Cada uno de esos actores tiene sus propios objetivos y su propia concepción de cómo deben entenderse y lograrse los objetivos de la sociedad. Cada uno de ellos tiene, además su cuota de poder y su estrategia para tratar de imponer su forma de ver los objetivos al resto de la sociedad.
De la correlación de esas diferentes fuerzas resulta una determinada manera de concebir los objetivos de esa sociedad. En la medida en que las concepciones son más variadas entre los actores y la distribución de la fuerza más diversificada los procesos son más complejos. Dado a lo anterior, la política consiste, en gran parte, en lograr pactos, alianzas, acumulación de todo tipo de fuerzas, de manera que pueda funcionar la sociedad de acuerdo a como se conciben sus objetivos y cursos de acción.
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Dr. Alirio Figueroa Zavala | Abogado