Economía.- El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, sorprendió este viernes al declarar en la Casa Blanca que la compañía española está preparada para “invertir con fuerza en Venezuela” y multiplicar por tres su producción de crudo en el país caribeño, pasando de los actuales 45.000 barriles diarios a 135.000 barriles diarios en los próximos tres años.
Las palabras de Imaz fueron pronunciadas durante un encuentro encabezado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto a miembros de su gabinete y representantes de casi una veintena de petroleras internacionales.
”Estamos listos para invertir más en Venezuela. Hoy producimos 45.000 barriles diarios, en total, y estamos listos para triplicar esta cifra en los próximos tres años, invirtiendo con fuerza en el país”, dijo Imaz en la Casa Blanca.

En ese contexto, Repsol se posicionó como uno de los actores dispuestos a apostar por la recuperación del sector energético venezolano, en medio de un escenario marcado por sanciones, restricciones financieras y la necesidad de inversión extranjera.
”Estamos en Venezuela, señor presidente, con nuestros socios de Eni, produciendo el gas que garantiza la estabilidad de la mitad del suministro eléctrico en Venezuela”, aseguró Imaz, que consideró las operaciones de Repsol como una muestra del compromiso de la petrolera para con la “estabilidad” que propugna el Gobierno Trump.
Importancia estratégica
Para Venezuela: El anuncio representa una señal de confianza en la capacidad del país de atraer capitales y recuperar su industria petrolera, golpeada en la última década por la caída de producción y las limitaciones de financiamiento.
Para Repsol: La expansión en Venezuela le permitiría reforzar su presencia en América Latina, diversificar su portafolio y aprovechar reservas de crudo aún disponibles.
Para Estados Unidos: La declaración se produce en un momento en que Washington busca garantizar estabilidad energética en la región y reducir la dependencia de otros proveedores.
”Gracias por abrir la puerta a una Venezuela mejor”, le dijo Imaz a Trump durante el encuentro, en el que subrayó el compromiso de la petrolera española a la hora de invertir en EE UU.
El ejecutivo afirmó que en los últimos 15 años la compañía ha invertido 21.000 millones de dólares en operaciones petrolíferas y gasísticas en suelo estadounidense, en lugares como Texas, Pensilvania, Alaska o, según dijo literalmente Imaz, el “golfo de América” (término que Trump y su Gobierno emplean para referirse al golfo de México).

Un mensaje político y económico
La disposición de Repsol a invertir en Venezuela tiene un doble impacto: económico, al proyectar un aumento significativo de producción, y político, al enviar un mensaje de confianza hacia un país que atraviesa un proceso de redefinición de sus relaciones internacionales. La presencia de Trump en la reunión subraya la relevancia geopolítica del anuncio.
El objeto del encuentro es tratar el futuro de la prospección y posibles inversiones en el país sudamericano tras la deposición de Nicolás Maduro.
Analistas del sector energético consideran que el compromiso de Repsol podría abrir la puerta a nuevas inversiones extranjeras en Venezuela, siempre que existan garantías jurídicas y estabilidad política. Sin embargo, advierten que el reto será cumplir con las metas de producción en un entorno todavía marcado por incertidumbre.
El Regional del Zulia
Fuente/Caraota Digital
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