Economía. El estado venezolano de Portuguesa conocido históricamente como el “granero del país” se viste nuevamente de amarillo. En el municipio Santa Rosalía, los campos de girasoles del sector El Playón se han convertido en un atractivo turístico que atrae a miles de visitantes nacionales e internacionales, consolidando a la región como el epicentro del agroturismo en Venezuela.
De cultivo intermitente a fenómeno turístico: El proyecto comenzó en la década de los años 80 como un cultivo intermitente destinado principalmente a la producción industrial de aceite. Sin embargo, en los últimos años ha experimentado un crecimiento exponencial. El grupo familiar Afaven, pionero en la zona, pasó de sembrar apenas 15 hectáreas iniciales a alcanzar las 1.000 hectáreas en la presente temporada, marcando un hito en la expansión agrícola de la región.

El impulso de las redes sociales
El impacto del girasol trascendió lo agrícola. Según explicó Giorgio Ruffato, representante de Afaven y del restaurante Borgoricco, el auge de las redes sociales y la visita de “influencers” hace tres años transformaron los predios en un destino turístico. Las imágenes de los campos inundados de flores amarillas se viralizaron, atrayendo a visitantes que buscan la fotografía perfecta y generando un nuevo motor económico para el municipio.
La afluencia de turistas dio paso al nacimiento de proyectos complementarios como el restaurante Borgoricco, diseñado para atender la creciente demanda gastronómica de los visitantes. La experiencia combina la belleza natural de los girasoles con propuestas culinarias que refuerzan la identidad local y amplían la oferta turística.
Un fenómeno que enamora
Desde finales de 2025, turistas de distintas partes del país se acercan al municipio Santa Rosalía para recorrer los campos, conocer la historia del cultivo y capturar imágenes que se han convertido en símbolo de resiliencia y belleza agrícola. La majestuosidad de los girasoles, alineados en extensas planicies, ha logrado enamorar a cada visitante y posicionar a Portuguesa como referencia nacional en turismo rural.
El éxito del proyecto abre nuevas perspectivas para el desarrollo del agroturismo en Venezuela. Santa Rosalía se perfila como un modelo de integración entre producción agrícola, promoción cultural y atractivo turístico, demostrando que el campo puede ser también un espacio de encuentro, disfrute y desarrollo económico sostenible.

