Economía.- El sector automotriz formal en Venezuela enfrenta una encrucijada crítica. Mientras la persiana de los talleres mecánicos sube cada mañana, la rentabilidad se escapa por el sumidero de las obligaciones fiscales. Según Gino Fileri, presidente de la Cámara Nacional de Talleres Mecánicos (Canatame), la presión tributaria municipal está asfixiando la operatividad de los negocios legalmente constituidos, empujándolos a un escenario donde las ganancias son, en muchos casos, inexistentes.

Gino Fileri,
Un peso del 68% sobre los ingresos
En una reciente entrevista para el programa Dos más Dos de Unión Radio, Fileri reveló una cifra alarmante: la estructura impositiva para un taller mecánico puede llegar a representar hasta un 68% sobre el ingreso bruto. Esta carga no se limita solo a los impuestos municipales básicos, sino que incluye costos operativos obligatorios y especializados, como la gestión certificada de desechos tóxicos y peligrosos, un requisito que los establecimientos informales suelen ignorar.
«Si no tenemos un equilibrio tributario, que es la clave realmente para poder ser operativo en el sector, es complicado», advirtió Fileri. Según el líder gremial, es común que, al cierre de la semana, los propietarios descubran que el flujo de caja apenas alcanza para cubrir compromisos, sin dejar margen de utilidad.
El fantasma de la informalidad
Para Canatame, el problema no es solo cuánto se paga, sino quiénes lo pagan. La competencia desleal de los talleres informales —que operan en aceras o locales sin registros— crea un desequilibrio en el mercado. Mientras el taller formal asume la carga fiscal y los estándares ambientales, el informal ofrece precios más bajos al estar exento de estas obligaciones, restando clientela al sector organizado.
Fileri fue enfático al señalar que las alcaldías tienen una tarea pendiente: «Las municipalidades deberían blindar a quienes pagan impuestos y combatir la informalidad para ver una economía en positivo».
Hacia una cultura de formalidad
Pese al panorama adverso, el gremio no se rinde. Canatame ha iniciado una campaña de incentivo a la formalización basada en una premisa de economía colaborativa: si la base de contribuyentes aumenta, la tasa impositiva individual debería bajar.
La propuesta es clara: incentivos fiscales que fortalezcan a las empresas serias y sanciones efectivas para la informalidad. Solo así, el sector mecánico podrá dejar de trabajar para pagar impuestos y comenzar, finalmente, a generar riqueza y empleo estable en el país.
El Regional del Zulia
Fuente/Unión Radio
Fotos/WEB