POR: DR. ALIRIO FIGUEROA ZAVALA
Individuo de número de la Academia de Ciencias Jurídicas del Estado Zulia.
Recientemente se celebraron elecciones para elegir las autoridades de los Municipios, y en la cual hubo una alta abstención. Sin embargo, no debemos perder la esperanza de mejorar la situación que estamos viviendo con muchas dificultades políticas, económicas y sociales. Es necesario, que para arreglar esta situación, es indispensable que todos los ciudadanos y especialmente las organizaciones sociales, sean políticas o no, realicen esfuerzos de ir aliviando la situación que confrontamos.
La esperanza es siempre muy vital en los seres humanos en desear, proyectar y conquistar un futuro donde se viva con dignidad y mejores condiciones económicas y sociales. Todos tenemos necesidad de tener una versión plausible del porvenir porque todos estamos conscientes de que la vida transcurre en un espacio y en un tiempo determinado. Pocas son las personas que piensan que todo está allanado entre el aquí y el ahora.
Tomando en cuenta lo anterior, tenemos que tener claro, que todos compartimos la certeza de la incertidumbre que proviene de nosotros mismos, que somos susceptibles de aciertos y equivocaciones, y muy dependientes de la mezcla inédita entre los azares de la fortuna con la virtud que se manifiesta en nuestro carácter. En cualquier caso, no hay manera de reducir al ser humano a una vida sin esperanza.
Sobre este aspecto el filósofo y médico español Pedro Lain Entralgo escribió un tratado sobre la espera y la esperanza, advirtiendo que la espera puede adoptar modos muy diversos entre el más operativo de todos que es la creación y el más receptivo que es la expectación.
Dicho de otra forma, o se actúa para viabilizar el proyecto o simplemente se aguarda a que ocurra. Sea de resaltar, que los líderes políticos o sociales deben estimular la acción y no la pasividad; porque combatir la espera desafiante es un imperativo que deben tener todos ellos.
La desesperanza es un arma; que se expresa en la desconfianza y anula al ser humano para contribuir proyectos colectivos. Recordemos siempre que abandonar los planes y proyectos es siempre el principio del fin.
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Dr. Alirio Figueroa Zavala | Abogado