Economía.- En medio de una economía desafiante, marcada por la inflación persistente y la reducción del poder adquisitivo, los venezolanos han transformado sus hábitos alimenticios. La proteína avícola, especialmente el pollo, se ha convertido en la principal fuente de nutrición animal en los hogares del país, desplazando otras opciones como la carne de res y el pescado.
De la carne roja al pollo: un cambio forzado por la economía
La crisis económica que atraviesa Venezuela ha obligado a millones de ciudadanos a buscar alternativas más accesibles para cubrir sus necesidades alimenticias. En este contexto, el pollo ha emergido como la proteína más consumida, representando cerca del 60% del total nacional, según declaraciones del vicepresidente de la Federación de Cámaras y Empresas de Venezuela (Fedeindustria) en Carabobo, Máximo Colmenares.
“La proteína avícola que proviene de la crianza de aves como pollo y pavo, la proveniente, principalmente, del pollo representa casi el 60% del consumo nacional y que esto incrementará en lo que queda de 2025”, afirmó Colmenares, basándose en datos proporcionados por los productores del sector.
Esta cifra refleja no solo una preferencia alimentaria, sino también una adaptación obligada ante los altos costos de otras carnes.

Auge de la producción avícola en Carabobo
El estado Carabobo, uno de los principales núcleos industriales del país, ha visto un crecimiento significativo en la producción de pollo. El productor Kamil Albazi detalló que en 2024 se manejaban alrededor de 60.000 aves por turno, mientras que actualmente la cifra ronda las 90.000. Se espera que para finales de 2025 la producción alcance las 110.000 unidades por turno, lo que evidencia una expansión acelerada del sector.
Este crecimiento no solo responde a la demanda interna, sino también a una visión exportadora. “Nos preparamos para ampliar la oferta exportable de proteína animal”, señaló Colmenares, destacando el interés de mercados internacionales en productos venezolanos, especialmente por su carácter orgánico.

Hacia una proteína más saludable y sostenible
La industria avícola venezolana también está apostando por mejorar la calidad de sus productos. Colmenares indicó que se trabaja en la erradicación de enfermedades en las aves y en la mejora de su nutrición, con el objetivo de ofrecer una proteína más sana.
“Hay un mercado de países que solicitan proteína animal venezolana por el tema orgánico. Tratamos de eliminar antibióticos o algunos aditivos sintéticos que causan problemas en la salud animal y por supuesto en la humana”, agregó.
Este enfoque apunta a posicionar a Venezuela como un proveedor competitivo en el mercado internacional, alineado con las tendencias globales de consumo responsable y saludable.
El pollo como símbolo de resiliencia
En un país donde la mesa familiar ha sido testigo de múltiples sacrificios, el pollo se ha convertido en un símbolo de resiliencia. Su versatilidad, accesibilidad y valor nutricional lo han consolidado como el protagonista de la dieta venezolana.
Mientras la economía sigue buscando estabilidad, el sector avícola se perfila como una de las pocas industrias con capacidad de crecimiento sostenido, ofreciendo no solo alimento, sino también esperanza.
