VENEZUELA CLAMA: PAZ, ESPERANZA Y RETORNO A LA DEMOCRACIA

por Mileydi Piña
JOAQUÍN CHAPARRO OLIVEROS

​POR JOAQUÍN CHAPARRO OLIVEROS

Los venezolanos hemos atravesado 25 largos años de profunda crisis y desgobierno, una realidad que nos exige mirar el futuro con lucidez y determinación. La revolución no da para más y ha demostrado ser una vía que no ofrece garantías de bienestar, ni futuro para nuestra nación.

Hemos llegado a un punto extremo donde el mal vivir se ha normalizado, con salarios que han sido pulverizados y la diáspora de casi la tercera parte de nuestra población, incluyendo un capital humano e intelectual invaluable. Esta coyuntura nos confronta con la necesidad imperante de un cambio profundo y permanente.

​A pesar de la oscuridad de la situación, encontramos una luz y una guía en la fe. La Biblia nos recuerda la importancia de la justicia, la verdad y la esperanza, incluso en tiempos de prueba:

​»Mira que te he mandado que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el SEÑOR tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.» (Josué 1:9, RVR60).

Este versículo es un llamado a la valentía y al coraje para los líderes y para cada ciudadano que lucha por la restauración. Nuestro esfuerzo por volver a la Democracia y superar los trastornos del Socialismo del Siglo XXI debe estar anclado en la certeza de que no estamos solos en esta lucha por la dignidad.

​Mi ruta sobre la actual crisis económica, social y política exige un liderazgo opositor real, coherente y unificado. Es fundamental realizar todos los esfuerzos a nivel humano, partidista y estratégico para potenciar la lucha democrática.

Proponemos los siguientes ejes de acción:

​Desmontar el Centralismo y Fortalecer las Regiones: Este liderazgo debe incorporar y priorizar la representación de las regiones, desmantelando cuanto antes el agudo centralismo político que ha ahogado la toma de decisiones local.

​Unidad en la Acción: Es crucial luchar por incorporar todos los sectores opositores, presentando una Ruta de Acciones Estratégicas (RAE) unificada, basada en tácticas programáticas claras y urgentes.

​Renovación y Conexión: Dar paso a nuevos rostros acompañados de la experiencia necesaria. Esta renovación debe facilitar la conexión genuina con el ciudadano y generar la emoción y la esperanza indispensable para la transición.

Ciudadanía como Vocería: La vocería de las acciones políticas debe recaer en cada ciudadano voluntario que impulse la democracia, legitimando la lucha desde las bases populares y no solo desde las cúpulas.

​Legitimación de Instituciones por el Voto: Es imperativo legitimar los nuevos liderazgos mediante elecciones primarias y asegurar la participación en la legitimación de las instituciones a través del voto con la mayor unidad posible.

​Finalmente, estos liderazgos deben prepararse a nivel técnico y ético con una visión unificada:

​• Una sola organización (un gran movimiento por el cambio).

​• Un solo mensaje (claro, esperanzador y de inclusión).

• Una sola estrategia (coherente y firme).

​El objetivo es mejorar de inmediato el estado de cosas que aquejan al ciudadano, quien no aguanta esta situación un día más.

Mi convicción de lucha se reafirma: El horizonte del nuevo hombre no está solo en la lucha política, está en el ejercicio y en la defensa innegociable de los Derechos Humanos, pilares que nos acercan a la justicia que Dios demanda de las naciones.

 

​DC / Abogado Joaquín Chaparro Oliveros / Demócrata Cristiano.&

 

 

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