ECONOMÍA.- Venezuela adquirió 120.000 barriles por día (bpd) de diluyentes provenientes de Estados Unidos durante febrero de 2026, lo que representa un incremento del 114% respecto a enero, según los datos más recientes publicados por la Administración de Información Energética (EIA) estadounidense.
El volumen importado en febrero es el más alto desde diciembre de 2018, antes de que las sanciones al sector petrolero venezolano entraran en vigor en enero de 2019. Durante ese período, el intercambio comercial entre ambos países quedó suspendido.
La reanudación de las importaciones de diluyentes desde Estados Unidos ocurrió en 2022, tras una flexibilización de las sanciones, aunque en cantidades limitadas. Dicho flujo se interrumpió en junio de 2025, cuando el gobierno venezolano comenzó a adquirir estos insumos desde Rusia, en un contexto de nuevas presiones desde Washington.

Durante todo 2025, el promedio de compras mensuales fue de 17.400 bpd. En los primeros dos meses de 2026, la media se ubica en 88.000 bpd, lo que supone un aumento del 405%.
Los diluyentes son productos intermedios necesarios para procesar el crudo extraído en la Faja Petrolífera del Orinoco, que por ser extrapesado requiere estos insumos para facilitar su bombeo por oleoductos y su refinación en combustibles como gasolina, diésel o combustible de aviación.
En febrero de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió la licencia general 47, que autoriza la exportación, venta, suministro, almacenamiento, comercialización, entrega o transporte de diluyentes de origen estadounidense hacia Venezuela. La Ofac indicó que los contratos comerciales con la administración venezolana deberán regirse por las leyes y la jurisdicción de Estados Unidos, tal como se establecía en la licencia 46 previa.